Día 29.
Como indica la tradición,
comemos ñoquis y, para que vengan
tiempos de prosperidad, colocamos un billete
debajo del plato.
El mío es uno de $ 20
con la cara del brigadier general
don Juan Manuel de Rosas hacia arriba.
La salsa de tomates sobre los ñoquis
despide una danza blanca que empaña los ojos.
Esto no lo puede ver Juan Manuel de Rosas,
que apenas debe distinguir unas figuras aglutinadas
a través del vidrio transparente del plato.
A Juan Manuel de Rosas, pienso,
se le debe estar haciendo agua la boca.
Me apiado:
corro el plato unos centímetros (hacia la izquierda)
y dejo caer un ñoqui bañado en salsa
que pasa a cubrir casi toda la cara de nuestro prócer.
domingo, octubre 28, 2007
lunes, octubre 22, 2007
Disimulaciones
El perfume de los tilos
disimula el mal aliento
de las alcantarillas.
La tarde es ancha en la calle
y hay una brisa de primavera.
Me abrocho otro botón de la camisa
pegada a la piel
bajo la que te disimulo.
disimula el mal aliento
de las alcantarillas.
La tarde es ancha en la calle
y hay una brisa de primavera.
Me abrocho otro botón de la camisa
pegada a la piel
bajo la que te disimulo.
domingo, octubre 14, 2007
Queridos poetas
Humedad.
Las perlas del paraíso
aplastadas en la vereda.
Perros con sueño.
Los cartoneros empujando
la luna.
La muerte en su mecedora
tejiendo sombras.
Caras de lunes.
Sirena policial.
Queridos poetas:
ni escaleras
ni ascensor,
trepemos por la pena.
Las perlas del paraíso
aplastadas en la vereda.
Perros con sueño.
Los cartoneros empujando
la luna.
La muerte en su mecedora
tejiendo sombras.
Caras de lunes.
Sirena policial.
Queridos poetas:
ni escaleras
ni ascensor,
trepemos por la pena.
domingo, octubre 07, 2007
En lo del sastre
Pugliese en la radio.
El maniquí con salpicaduras
del tiempo.
Un cuadro de Gardel donde el Zorzal
sonríe cada día mejor.
Le digo al sastre cómo quiero
mi traje.
El sastre toma el centímetro
y me rodea la cintura. En ese instante
irrumpe La Yumba desde la radio.
-Ya estamos en el baile -me dice,
y suelta el centímetro, que cae como una
serpentina.
El maniquí con salpicaduras
del tiempo.
Un cuadro de Gardel donde el Zorzal
sonríe cada día mejor.
Le digo al sastre cómo quiero
mi traje.
El sastre toma el centímetro
y me rodea la cintura. En ese instante
irrumpe La Yumba desde la radio.
-Ya estamos en el baile -me dice,
y suelta el centímetro, que cae como una
serpentina.
viernes, septiembre 28, 2007
Estación Carupá
Una mujer frente a la máquina
expendedora de boletos
del andén de la estación de tren.
Dos niñas pobres, a cada lado de
la mujer, le enseñan cómo obtener
su boleto.
-Hasta Belgrano, dice la mujer.
Una de las niñas indica la ranura
por donde se pasan las monedas.
La otra alcanza a cubrir con su mano
la inscripción que dice:
RETIRE SU CAMBIO.
expendedora de boletos
del andén de la estación de tren.
Dos niñas pobres, a cada lado de
la mujer, le enseñan cómo obtener
su boleto.
-Hasta Belgrano, dice la mujer.
Una de las niñas indica la ranura
por donde se pasan las monedas.
La otra alcanza a cubrir con su mano
la inscripción que dice:
RETIRE SU CAMBIO.
viernes, septiembre 21, 2007
En la plaza
La plaza como un pañuelo.
Los árboles esconden animales de papel
entre sus ramas. Mirá Agustina:
esas bicicletas parecen remontar vuelo.
Un anciano con letras de su libro
en los anteojos, alimenta con semillas
de girasol a unas palomas.
Yo, a mi vez, extraigo semillas imaginarias
del bolsillo de mi camisa y les doy de comer
al tobogán y al subibaja.
Los árboles esconden animales de papel
entre sus ramas. Mirá Agustina:
esas bicicletas parecen remontar vuelo.
Un anciano con letras de su libro
en los anteojos, alimenta con semillas
de girasol a unas palomas.
Yo, a mi vez, extraigo semillas imaginarias
del bolsillo de mi camisa y les doy de comer
al tobogán y al subibaja.
viernes, septiembre 14, 2007
Dos parejas
y seguiré en mi sombra
como el relámpago en el cielo
Hugo Mujica
La tomo del talle.
Nuestros pies se miran.
El viento por el ventanal
entra sacando pecho; invita
a bailar a las cortinas.
(Es fácil amarlas)
La pista es en mi casa
y somos dos parejas:
la lámpara de pie y yo
y el viento y las cortinas.
como el relámpago en el cielo
Hugo Mujica
La tomo del talle.
Nuestros pies se miran.
El viento por el ventanal
entra sacando pecho; invita
a bailar a las cortinas.
(Es fácil amarlas)
La pista es en mi casa
y somos dos parejas:
la lámpara de pie y yo
y el viento y las cortinas.
sábado, septiembre 08, 2007
Cielo
El cielo en tus ojos es un bello escándalo.
Vicente Huidobro lo hubiese dicho mejor.
Giannuzzi, Beckett, Pessoa, Lezama Lima,
Catulo, Octavio Paz, Whitman, Hermann Hesse,
Paul Éluard, Juan L. Ortiz lo hubiesen dicho mejor.
Pero yo soy el que te besa los ojos, el cielo.
Vicente Huidobro lo hubiese dicho mejor.
Giannuzzi, Beckett, Pessoa, Lezama Lima,
Catulo, Octavio Paz, Whitman, Hermann Hesse,
Paul Éluard, Juan L. Ortiz lo hubiesen dicho mejor.
Pero yo soy el que te besa los ojos, el cielo.
sábado, septiembre 01, 2007
Espectáculo
El cielo reflejado en el charco.
(El charco es el escenario)
El gorrión, volando,
ingresa por la derecha del charco
y se va por la izquierda.
La obra, de un solo acto, dura apenas
un segundo.
¡Magnífico!
Objeción: el gorrión no ha salido
a saludar al público. El público
consta de una sola persona y soy yo.
(El charco es el escenario)
El gorrión, volando,
ingresa por la derecha del charco
y se va por la izquierda.
La obra, de un solo acto, dura apenas
un segundo.
¡Magnífico!
Objeción: el gorrión no ha salido
a saludar al público. El público
consta de una sola persona y soy yo.
sábado, agosto 25, 2007
Pareja
Al doblar la esquina,
aún de noche, vi a un ciego
con su bastón blanco. De su cuello
colgaba un borracho que parecía
tener caracoles en la boca.
Caminaban a los tumbos y con un solo
bastón blanco para los dos.
aún de noche, vi a un ciego
con su bastón blanco. De su cuello
colgaba un borracho que parecía
tener caracoles en la boca.
Caminaban a los tumbos y con un solo
bastón blanco para los dos.
viernes, agosto 17, 2007
Nocturnos
La voz que lo nombra conjuga partes desiguales. El aire que serpentea lo completa, lo junta repartido.
Cuelgan las estrellas, la luna y no se les ven los hilos. Las nubes en cambio son corridas hacia un lado. El gallito de los cuatro vientos sólo sigue la corriente.
El desesperado atrapa en un puño la luz del farol que viene de la calle. La arroja hacia el cuarto oscuro de sus textos.
Pasos en la calle. Gente regresando. La hora en que las caras se parecen al calzado.
Despacio entra la luna por la ventana. Despacio se irá yendo en la madrugada.
Cree que hay otra vida detrás del espejo y que si lo atraviesa rompiéndolo en pedazos puede perderla.
La palabra Mañana. Como la tarjeta de los Árboles mueren de pie. Escribe en el dorso: Quien dice mañana dice nunca.
Un reloj que envejezca; al que se le caigan las horas como dientes.
Puerta. Luz debajo. Una línea fija. Intersticio por donde echar un sobre con instrucciones para pasar por la puerta sin abrirla.
Noche. Ventana. Afuera hacen el poema un perro y una estrella.
Se mira en el espejo del baño. Con espuma de jabón dibuja una sonrisa en el vidrio. Ahora sus ojos no combinan con su nueva cara.
Ser poeta como última oportunidad para el inútil. Tener en la mano un cuatro de copas y jugarlo como un as de espadas.
Noche cerrada. Ni un grillo al que putear.
Pasar un alambre por el centro de cada estrella y obtener una pandereta que rompa el silencio, la noche.
El alba ciega los ojos del insomne. La luz azul deja ver tumbas en la calle empedrada. No hay que cortarse las venas –dice-, hay que anudárselas.
Caminar sobre palabras, sí, pero hundirse de significados.
Vomitar palabras. Vomitar la infancia.
Cuelgan las estrellas, la luna y no se les ven los hilos. Las nubes en cambio son corridas hacia un lado. El gallito de los cuatro vientos sólo sigue la corriente.
El desesperado atrapa en un puño la luz del farol que viene de la calle. La arroja hacia el cuarto oscuro de sus textos.
Pasos en la calle. Gente regresando. La hora en que las caras se parecen al calzado.
Despacio entra la luna por la ventana. Despacio se irá yendo en la madrugada.
Cree que hay otra vida detrás del espejo y que si lo atraviesa rompiéndolo en pedazos puede perderla.
La palabra Mañana. Como la tarjeta de los Árboles mueren de pie. Escribe en el dorso: Quien dice mañana dice nunca.
Un reloj que envejezca; al que se le caigan las horas como dientes.
Puerta. Luz debajo. Una línea fija. Intersticio por donde echar un sobre con instrucciones para pasar por la puerta sin abrirla.
Noche. Ventana. Afuera hacen el poema un perro y una estrella.
Se mira en el espejo del baño. Con espuma de jabón dibuja una sonrisa en el vidrio. Ahora sus ojos no combinan con su nueva cara.
Ser poeta como última oportunidad para el inútil. Tener en la mano un cuatro de copas y jugarlo como un as de espadas.
Noche cerrada. Ni un grillo al que putear.
Pasar un alambre por el centro de cada estrella y obtener una pandereta que rompa el silencio, la noche.
El alba ciega los ojos del insomne. La luz azul deja ver tumbas en la calle empedrada. No hay que cortarse las venas –dice-, hay que anudárselas.
Caminar sobre palabras, sí, pero hundirse de significados.
Vomitar palabras. Vomitar la infancia.
domingo, agosto 12, 2007
Postal
Domingo muy temprano.
En la vereda de la Comisaría Primera
de San Isidro, un policía iza la bandera
cantando alegremente una canción.
No alcanzo a adivinar cuál
pero rima con you y con day.
En la vereda de la Comisaría Primera
de San Isidro, un policía iza la bandera
cantando alegremente una canción.
No alcanzo a adivinar cuál
pero rima con you y con day.
domingo, agosto 05, 2007
Pregunta
Me pongo de pie y estiro los brazos.
Con una mano formo un gancho hacia arriba.
Con la otra un gancho hacia abajo.
Te pregunto qué soy:
-Un espantapájaros.
-No.
Y antes de que digas un cristo me adelanto y te digo:
-Una pregunta.
Porque en efecto es lo que soy.
Con una mano formo un gancho hacia arriba.
Con la otra un gancho hacia abajo.
Te pregunto qué soy:
-Un espantapájaros.
-No.
Y antes de que digas un cristo me adelanto y te digo:
-Una pregunta.
Porque en efecto es lo que soy.
sábado, julio 28, 2007
En el sueño
En el sueño también estás muerta.
Estamos en casa de mamá
y todo el mundo se hace el distraído.
Tu cara adquiere manchas rojas.
Pero de pronto son grises. Después
tu cara es normal y andás alegre.
Nadie se atreve a preguntarte.
Yo tampoco. Dilato el momento,
doy rodeos. Entro en una zona vaga,
esas cosas de los sueños, cosas que se me van,
que no logro retener o descifrar.
Pero cuando me acerco a vos
y ya sos clara como la última vez que te vi
me muerdo los labios por preguntarte
si te das cuenta que estás muerta,
si viniste de visita por un rato nomás
o si estás de vacaciones.
Estamos en casa de mamá
y todo el mundo se hace el distraído.
Tu cara adquiere manchas rojas.
Pero de pronto son grises. Después
tu cara es normal y andás alegre.
Nadie se atreve a preguntarte.
Yo tampoco. Dilato el momento,
doy rodeos. Entro en una zona vaga,
esas cosas de los sueños, cosas que se me van,
que no logro retener o descifrar.
Pero cuando me acerco a vos
y ya sos clara como la última vez que te vi
me muerdo los labios por preguntarte
si te das cuenta que estás muerta,
si viniste de visita por un rato nomás
o si estás de vacaciones.
sábado, julio 21, 2007
Después de la soledad
...otra vez estás vos
aunque preguntándome a solas
qué vendrá después de la soledad.
Mario Benedetti.
Después de la soledad
Viene una comparsa macilenta de conclusiones
que caen como lágrimas no lloradas. Una encrucijada
que tiene su espejo en la Cruz del Sur apenas entrevista.
Viene otra soledad con su viejo vestido nuevo
a bailarnos un vals melancólico y plomizo. En esa incertidumbre
descolgamos el alma del ropero, le arreglamos las solapas levantadas
en una tarde de frío, nos ponemos un recuerdo en los bolsillos
y hablamos soledades frente a espejos que no están o que están
en otra casa, otros pasillos, los parques en otoño.
Después de la soledad viene un después de hora. Un arrojar los dados
para que den barriletes o trapecios. Viene ese instante
de preguntar por nosotros a los perros, a los árboles,
a las rejas negras de una casa cualquiera.
Viene el si somos o no somos frente
a la calavera de los días: sopesamos una moneda
que perdimos en la infancia, el sonido de un
arroyo –pudiera ser- con sus dedos de luz
entre los juncos.
Después de la soledad viene el amor por las cosas simples,
un nombre,un estribillo, una campana, un tenedor,
un zapato, el sonido de unos pasos en un museo,
el aleteo de una gaviota fuera de su grupo,
las sombras de un sauce recostado en el crepúsculo.
Vienen voces queridas,gestos copiosos, unos ojos, otros,
retahílas de cariño.
Después de la soledad viene el amor porque el puente de la soledad
conduce hacia él saltando las aguas de la muerte. Si la soledad
no es tierra del amor no será fosa para nadie. No será canto
de cisne o de sirenas, ni siquiera un silbido para no sentirse solo.
Después de la soledad viene la vida. La vida con soledades y sin ellas.
aunque preguntándome a solas
qué vendrá después de la soledad.
Mario Benedetti.
Después de la soledad
Viene una comparsa macilenta de conclusiones
que caen como lágrimas no lloradas. Una encrucijada
que tiene su espejo en la Cruz del Sur apenas entrevista.
Viene otra soledad con su viejo vestido nuevo
a bailarnos un vals melancólico y plomizo. En esa incertidumbre
descolgamos el alma del ropero, le arreglamos las solapas levantadas
en una tarde de frío, nos ponemos un recuerdo en los bolsillos
y hablamos soledades frente a espejos que no están o que están
en otra casa, otros pasillos, los parques en otoño.
Después de la soledad viene un después de hora. Un arrojar los dados
para que den barriletes o trapecios. Viene ese instante
de preguntar por nosotros a los perros, a los árboles,
a las rejas negras de una casa cualquiera.
Viene el si somos o no somos frente
a la calavera de los días: sopesamos una moneda
que perdimos en la infancia, el sonido de un
arroyo –pudiera ser- con sus dedos de luz
entre los juncos.
Después de la soledad viene el amor por las cosas simples,
un nombre,un estribillo, una campana, un tenedor,
un zapato, el sonido de unos pasos en un museo,
el aleteo de una gaviota fuera de su grupo,
las sombras de un sauce recostado en el crepúsculo.
Vienen voces queridas,gestos copiosos, unos ojos, otros,
retahílas de cariño.
Después de la soledad viene el amor porque el puente de la soledad
conduce hacia él saltando las aguas de la muerte. Si la soledad
no es tierra del amor no será fosa para nadie. No será canto
de cisne o de sirenas, ni siquiera un silbido para no sentirse solo.
Después de la soledad viene la vida. La vida con soledades y sin ellas.
sábado, julio 14, 2007
Excusa
El poeta llega tarde a la cita. Una venda
improvisada cubre su cabeza. Pretexta
que ha llovido con sol y que un pedazo de arco iris
se desprendió del cielo y le cayó en la cabeza.
improvisada cubre su cabeza. Pretexta
que ha llovido con sol y que un pedazo de arco iris
se desprendió del cielo y le cayó en la cabeza.
viernes, julio 06, 2007
Día espléndido
Acaso un dios enamorado
ha escrito con el crayón del sol
el poema de este día.
Se puede dar una vuelta carnero,
bailar como un trompo,
ser eterno bajo la sombra de un árbol.
Sin embargo fijo la mirada en ese niño:
desde su mundo parece pedir que le dibujen
un corderito.
Otro niño, mas allá, en la esquina con jacarandá,
muerde el aroma de las garrapiñadas.
ha escrito con el crayón del sol
el poema de este día.
Se puede dar una vuelta carnero,
bailar como un trompo,
ser eterno bajo la sombra de un árbol.
Sin embargo fijo la mirada en ese niño:
desde su mundo parece pedir que le dibujen
un corderito.
Otro niño, mas allá, en la esquina con jacarandá,
muerde el aroma de las garrapiñadas.
sábado, junio 30, 2007
Señales
Salgo a la calle
en medio de la lluvia.
Luces multiplicadas en los adoquines.
Gotas que arañan el vapor
de los motores.
Me pregunto si te veré:
los autos pasan,
los limpiaparabrisas dicen que no.
en medio de la lluvia.
Luces multiplicadas en los adoquines.
Gotas que arañan el vapor
de los motores.
Me pregunto si te veré:
los autos pasan,
los limpiaparabrisas dicen que no.
sábado, junio 23, 2007
Cuentos
Aquí se han mezclado los cuentos.
A vos te ha tocado ser
Blancanieves.
Sin caja de cristal.
Sin enanos.
Yo, en cambio,
soy el jorobado de Notre Dame.
Entre campana y campana
gasto mi joroba contra las paredes.
Por lo demás, no soy tan feo.
A vos te ha tocado ser
Blancanieves.
Sin caja de cristal.
Sin enanos.
Yo, en cambio,
soy el jorobado de Notre Dame.
Entre campana y campana
gasto mi joroba contra las paredes.
Por lo demás, no soy tan feo.
domingo, junio 17, 2007
La garza
En medio del canal contaminado,
entre el barro pestilente, el aceite
de mil motores, la basura, surge
esa garza blanca, perfecta, luminosa.
Ni una mancha tiene; ni la mínima
salpicadura en su traje de garza.
No entiendo cómo no se han fijado
en ella los publicistas, los fabricantes
de jabón para la ropa.
entre el barro pestilente, el aceite
de mil motores, la basura, surge
esa garza blanca, perfecta, luminosa.
Ni una mancha tiene; ni la mínima
salpicadura en su traje de garza.
No entiendo cómo no se han fijado
en ella los publicistas, los fabricantes
de jabón para la ropa.
domingo, junio 10, 2007
El pájaro de Prévert
Hay vacas
que tienen
países
que nunca visité.
(Qué decir
del diseño
de las jirafas).
Pero he estado
en una
mujer
durante largas puertas,
trepado sus
elevadas ventanas,
sus goznes
en blues
con el pájaro de
Prévert
-socavándome-
en mi cabeza.
Sin jactarme
puedo decir
que no hay pared
o transatlántico
que no atraviese
mi alma.
que tienen
países
que nunca visité.
(Qué decir
del diseño
de las jirafas).
Pero he estado
en una
mujer
durante largas puertas,
trepado sus
elevadas ventanas,
sus goznes
en blues
con el pájaro de
Prévert
-socavándome-
en mi cabeza.
Sin jactarme
puedo decir
que no hay pared
o transatlántico
que no atraviese
mi alma.
domingo, junio 03, 2007
Buen consejo
En épocas de sequía literaria,
el poeta debe esperar una noche
de tormenta eléctrica, subir a una terraza,
tomar un pararrayos, apoyarlo
en un papel a fin de experimentar si le es dado
el poema como por mandato divino.
el poeta debe esperar una noche
de tormenta eléctrica, subir a una terraza,
tomar un pararrayos, apoyarlo
en un papel a fin de experimentar si le es dado
el poema como por mandato divino.
lunes, mayo 28, 2007
miércoles, mayo 23, 2007
La gente
La gente cuerda como una soga.
La gente sola como un cadalso.
La gente de nudos apretados.
La gente sola de una soledad anónima y oculta.
La gente sola como la luna.
La gente que empuja en el subte, en el pasamanos.
La gente que pasa manos y hace garabatos en los vidrios.
La gente que en su cordura es un país que cruza
la vereda y se estrella contra el sol que revolean
los charcos.
La gente que aterriza en un papel donde hay un cielo,
un sol, una casita y un árbol dibujados.
La gente sola como un cadalso.
La gente de nudos apretados.
La gente sola de una soledad anónima y oculta.
La gente sola como la luna.
La gente que empuja en el subte, en el pasamanos.
La gente que pasa manos y hace garabatos en los vidrios.
La gente que en su cordura es un país que cruza
la vereda y se estrella contra el sol que revolean
los charcos.
La gente que aterriza en un papel donde hay un cielo,
un sol, una casita y un árbol dibujados.
jueves, mayo 17, 2007
Árbol
Han podado el árbol
de mi calle.
Está desnudo, el pobre,
y hace frío.
¿No habrá una buena vecina
que le teja una mañanita?
de mi calle.
Está desnudo, el pobre,
y hace frío.
¿No habrá una buena vecina
que le teja una mañanita?
martes, mayo 08, 2007
Clepsidra
Estoy sentado
en la cima de un médano
y me cae arena en la cabeza.
Cada tanto me incorporo,
me sacudo y vuelvo a sentarme
en el mismo sitio.
No sé qué hora es y, lo peor,
cuánto tiempo llevo aquí, sentado,
dentro de estas paredes de vidrio.
en la cima de un médano
y me cae arena en la cabeza.
Cada tanto me incorporo,
me sacudo y vuelvo a sentarme
en el mismo sitio.
No sé qué hora es y, lo peor,
cuánto tiempo llevo aquí, sentado,
dentro de estas paredes de vidrio.
domingo, abril 22, 2007
domingo, abril 15, 2007
Símbolos
Un sol asomado por arriba y por detrás
del óvalo. Dos ramas de laurel lo enmarcan:
sus puntas están sujetas por una cinta
celeste y blanca que forma un moño en la base.
En el centro del óvalo, dos manos se estrechan
delante de un palo coronado por un gorro
color rojo.
El óvalo se divide horizontalmente en dos secciones:
es celeste en la parte superior y blanco en la inferior.
He aquí al escudo nacional argentino.
La sangre es un tejido conectivo
en que la sustancia intercelular es líquida.
Está compuesta de plasma sanguíneo, glóbulos rojos,
glóbulos blancos y plaquetas.
del óvalo. Dos ramas de laurel lo enmarcan:
sus puntas están sujetas por una cinta
celeste y blanca que forma un moño en la base.
En el centro del óvalo, dos manos se estrechan
delante de un palo coronado por un gorro
color rojo.
El óvalo se divide horizontalmente en dos secciones:
es celeste en la parte superior y blanco en la inferior.
He aquí al escudo nacional argentino.
La sangre es un tejido conectivo
en que la sustancia intercelular es líquida.
Está compuesta de plasma sanguíneo, glóbulos rojos,
glóbulos blancos y plaquetas.
lunes, abril 09, 2007
Ideas para una novela policial
Una novela policial donde el asesino
mude de página según su voluntad.
O bien un asesino por fuera del libro
con el que podamos resolver a nuestro
antojo. Es decir un señalador. Pero sólo
en apariencia.
mude de página según su voluntad.
O bien un asesino por fuera del libro
con el que podamos resolver a nuestro
antojo. Es decir un señalador. Pero sólo
en apariencia.
sábado, marzo 31, 2007
Pulsera
Un hombre fuma su cigarro
sentado en un bar. Pone la boca en O
y exhala círculos de humo
que flotan en el aire.
La mujer que vende flores
por las mesas, se acerca al hombre
y se coloca una pulsera de humo gris
en la muñeca izquierda.
sentado en un bar. Pone la boca en O
y exhala círculos de humo
que flotan en el aire.
La mujer que vende flores
por las mesas, se acerca al hombre
y se coloca una pulsera de humo gris
en la muñeca izquierda.
sábado, marzo 24, 2007
Patricia
A mi hermana Patricia: 24-02-53 / 24-03-07
Donde sea que estés
-si hay un lugar- esperame un ratito más,
no me tardaré demasiado.
La vida es un soplo, un aleteo,
este latido vulnerado. Yo sigo siendo
el que sopla cenizas para que den espejos.
Patricia: la paloma blanca de tu ausencia
ha hecho un nido enorme en la ventana
más alta de mi alma. Inútil espantarla.
Al pie de tu muerte lloro y te recuerdo
y siento el horror de seguir vivo.
Mi corazón es un puño cerrado donde guardo
tu nombre, y ya no tengo la llave de tu risa
para abrirlo.
Hasta pronto, Patri, y hasta siempre
y no olvides, por favor, que yo te amo.
Donde sea que estés
-si hay un lugar- esperame un ratito más,
no me tardaré demasiado.
La vida es un soplo, un aleteo,
este latido vulnerado. Yo sigo siendo
el que sopla cenizas para que den espejos.
Patricia: la paloma blanca de tu ausencia
ha hecho un nido enorme en la ventana
más alta de mi alma. Inútil espantarla.
Al pie de tu muerte lloro y te recuerdo
y siento el horror de seguir vivo.
Mi corazón es un puño cerrado donde guardo
tu nombre, y ya no tengo la llave de tu risa
para abrirlo.
Hasta pronto, Patri, y hasta siempre
y no olvides, por favor, que yo te amo.
viernes, marzo 23, 2007
Guitarra negra, de Alfredo Zitarrosa
(Poema por milonga)
I. Introducción
Cómo haré para tomarte en mis adentros, guitarra... Cómo haré para que sientas mi torpe amor, mis ganas de sonarte entera y mía... Cómo se toca tu carne de aire, tu oloroso tacto, tu corazón sin hambre, tu silencio en el puente, tu cuerda quinta, tu bordón macho y oscuro, tus parientes cantores, tus tres almas, conversadoras como niñas... Cómo se puede amarte sin dolor, sin apuro, sin testigos, sin manos que te ofendan... Cómo traspasarte mis hombres y mujeres bien queridos, guitarra; mis amores ajenos, mi certeza de amarte como pocos... Cómo entregarte todos esos nombres y esa sangre, sin inundar tu corazón de sombras, de temblores y muerte, de ceniza, de soledad y rabia, de silencio, de lágrimas idiotas...
II. Allanamiento
Hoy anduvo la muerte buscando entre mis libros alguna cosa... Hoy por la tarde anduvo, entre papeles, averiguando cómo he sido, cómo ha sido mi vida, cuánto tiempo perdí, cómo escribía cuando había verduleros que venían de las quintas, cuando tenía dos novias, un lindo jopo, dos pares de zapatos, cuando no había televisión, ese mundo a los pies, violento, imbécil, abrumador, esa novela canallesca escrita por un loco... Hoy anduvo la muerte entre mis libros buscando mi pasado, buscando los veranos del 40, los muchachitos bajo la manguera, las siestas clandestinas, los plátanos del barrio, asesinados, tallados en el alma... Hoy anduvo la muerte revisando mi abono del tranvía, mis amigos, sus nombres, las noches del Café Montevideo, las encomiendas por la Onda con olor a estofado, revisando a mi padre, su Berreta, su Baldomir, revisando a mi madre, su hemiplejia, al Uruguay batllista, a Arístides querido, a mis anarcos queridos bajo bandera, bajo mortaja, bajo vinos y versos interminables... Hoy anduvo la muerte revisando los ruidos del teléfono, distintos bajo los dedos índices, las fotos, el termómetro, los muertos y los vivos, los pálidos fantasmas que me habitan, sus pies y manos múltiples, sus ojos y sus dientes, bajo sospecha de subversión... Y no halló nada... No pudo hallar a Batlle, ni a mi padre ni a mi madre, ni a Marx, ni a Arístides, ni a Lenin, ni al Príncipe Kropotkin, ni al Uruguay ni a nadie... ni a los muertos Fernández más recientes... A mí tampoco me encontró... Yo había tomado un ómnibus al Cerro e iba sentado al lado de la vida... Pasé frente al Nocturno y la vida había pintado unos carteles... Pregunté en una esquina por la hora, y en la bolsa del hombre que me dijo la hora iba la vida, junto con su almuerzo... Hoy dejaré las puertas y las ventanas de mi casa, abiertas... y la noche entrará por todas las ventanas de mi casa, por todas las ventanas de todo el barrio, por todas las ventanas de todos los cuarteles y de todas las cárceles, por todas las ventanas de los hospitales... la noche entrará, cabeceando, saltará para adentro, sombra a sombra a la luz del farol... y se echará en el piso como un perro... y aguardará hasta la madrugada... Hoy... dejaré las puertas y las ventanas de mi casa, abiertas, para siempre...
Alfredo Zitarrosa
I. Introducción
Cómo haré para tomarte en mis adentros, guitarra... Cómo haré para que sientas mi torpe amor, mis ganas de sonarte entera y mía... Cómo se toca tu carne de aire, tu oloroso tacto, tu corazón sin hambre, tu silencio en el puente, tu cuerda quinta, tu bordón macho y oscuro, tus parientes cantores, tus tres almas, conversadoras como niñas... Cómo se puede amarte sin dolor, sin apuro, sin testigos, sin manos que te ofendan... Cómo traspasarte mis hombres y mujeres bien queridos, guitarra; mis amores ajenos, mi certeza de amarte como pocos... Cómo entregarte todos esos nombres y esa sangre, sin inundar tu corazón de sombras, de temblores y muerte, de ceniza, de soledad y rabia, de silencio, de lágrimas idiotas...
II. Allanamiento
Hoy anduvo la muerte buscando entre mis libros alguna cosa... Hoy por la tarde anduvo, entre papeles, averiguando cómo he sido, cómo ha sido mi vida, cuánto tiempo perdí, cómo escribía cuando había verduleros que venían de las quintas, cuando tenía dos novias, un lindo jopo, dos pares de zapatos, cuando no había televisión, ese mundo a los pies, violento, imbécil, abrumador, esa novela canallesca escrita por un loco... Hoy anduvo la muerte entre mis libros buscando mi pasado, buscando los veranos del 40, los muchachitos bajo la manguera, las siestas clandestinas, los plátanos del barrio, asesinados, tallados en el alma... Hoy anduvo la muerte revisando mi abono del tranvía, mis amigos, sus nombres, las noches del Café Montevideo, las encomiendas por la Onda con olor a estofado, revisando a mi padre, su Berreta, su Baldomir, revisando a mi madre, su hemiplejia, al Uruguay batllista, a Arístides querido, a mis anarcos queridos bajo bandera, bajo mortaja, bajo vinos y versos interminables... Hoy anduvo la muerte revisando los ruidos del teléfono, distintos bajo los dedos índices, las fotos, el termómetro, los muertos y los vivos, los pálidos fantasmas que me habitan, sus pies y manos múltiples, sus ojos y sus dientes, bajo sospecha de subversión... Y no halló nada... No pudo hallar a Batlle, ni a mi padre ni a mi madre, ni a Marx, ni a Arístides, ni a Lenin, ni al Príncipe Kropotkin, ni al Uruguay ni a nadie... ni a los muertos Fernández más recientes... A mí tampoco me encontró... Yo había tomado un ómnibus al Cerro e iba sentado al lado de la vida... Pasé frente al Nocturno y la vida había pintado unos carteles... Pregunté en una esquina por la hora, y en la bolsa del hombre que me dijo la hora iba la vida, junto con su almuerzo... Hoy dejaré las puertas y las ventanas de mi casa, abiertas... y la noche entrará por todas las ventanas de mi casa, por todas las ventanas de todo el barrio, por todas las ventanas de todos los cuarteles y de todas las cárceles, por todas las ventanas de los hospitales... la noche entrará, cabeceando, saltará para adentro, sombra a sombra a la luz del farol... y se echará en el piso como un perro... y aguardará hasta la madrugada... Hoy... dejaré las puertas y las ventanas de mi casa, abiertas, para siempre...
Alfredo Zitarrosa
sábado, marzo 17, 2007
15 de Agustina
Para mi hija Agustina en este día.
Estoy que te amo y que te amo
y dale con la sonrisa
y los besos acaramelados.
Ando con rosas en los pies,
mi alma de monopatín
y un barrilete en la mano.
Estoy que te amo y que te amo
y dale con la sonrisa
y los besos acaramelados.
Ando con rosas en los pies,
mi alma de monopatín
y un barrilete en la mano.
sábado, marzo 10, 2007
Risa por mi muerte
Me reiré de vos, Muerte.
Me pondré un corte de mangas, una última
burla de tierna hacha en la sonrisa.
Cuando me encuentre ya en pleno estado de
des
com
po
si
ción:
me reiré con el alma llena, con los huesos,
me reiré las flores y las tumbas,
me reiré a los pies de tu desconcierto,
me reiré de tu vacío, de tu miedo ya sin sustos,
de tus rudimentos tan tristes, de tus adornos tan fríos.
me reiré en las mismas narices de tu desilusión.
Y así, con toda mi muerte a cuestas y de estreno,
me reiré de vos, Muerte tonta, bien reído,
porque yo soy nada.
Me pondré un corte de mangas, una última
burla de tierna hacha en la sonrisa.
Cuando me encuentre ya en pleno estado de
des
com
po
si
ción:
me reiré con el alma llena, con los huesos,
me reiré las flores y las tumbas,
me reiré a los pies de tu desconcierto,
me reiré de tu vacío, de tu miedo ya sin sustos,
de tus rudimentos tan tristes, de tus adornos tan fríos.
me reiré en las mismas narices de tu desilusión.
Y así, con toda mi muerte a cuestas y de estreno,
me reiré de vos, Muerte tonta, bien reído,
porque yo soy nada.
sábado, marzo 03, 2007
Prado
Me despierto en madrugada.
La brisa por la ventana
viene como por un vestido.
Siento las manos vacías de tus pechos.
En el instante en que me debato
si levantarme o no para escribir tu nombre,
resguardarlo hasta de mí, plasmar la última imagen
en un verso, me quedo dormido y sueño
con un prado.
Un prado cuya calma se parece a tus pechos
sin mis manos.
La brisa por la ventana
viene como por un vestido.
Siento las manos vacías de tus pechos.
En el instante en que me debato
si levantarme o no para escribir tu nombre,
resguardarlo hasta de mí, plasmar la última imagen
en un verso, me quedo dormido y sueño
con un prado.
Un prado cuya calma se parece a tus pechos
sin mis manos.
sábado, febrero 24, 2007
En la cocina, que da al lavadero
La pava sobre el fuego.
Mi taza de café.
Desde el lavadero viene la voz del niño
de al lado. Lo oigo repasar las tablas.
La madre le promete el infierno si no aprueba
matemática.
La maza contra los ladrillos en el piso de arriba
amenaza con demoler todo el edificio. Pienso
en cómo quedaría un pedazo de revoque
sobre mi taza de café.
El locutor de la radio informa violento choque
en la autopista: un muerto, dos heridos.
Apago la radio.
El niño de al lado sigue con su rezo: cada vez
más firme, como la maza contra la pared de ladrillos.
Un golpe, un número, un golpe, un número…
Ahora el albañil ha cesado y deja caer la maza:
ruido de maza cayendo y deslizándose en el piso.
Se escucha un barrido de escombros.
(Silencio…) Sorbo mi café, prendo un cigarrillo:
dos pitadas.
-Dos por cuatro doce-dice el niño.
Mi taza de café.
Desde el lavadero viene la voz del niño
de al lado. Lo oigo repasar las tablas.
La madre le promete el infierno si no aprueba
matemática.
La maza contra los ladrillos en el piso de arriba
amenaza con demoler todo el edificio. Pienso
en cómo quedaría un pedazo de revoque
sobre mi taza de café.
El locutor de la radio informa violento choque
en la autopista: un muerto, dos heridos.
Apago la radio.
El niño de al lado sigue con su rezo: cada vez
más firme, como la maza contra la pared de ladrillos.
Un golpe, un número, un golpe, un número…
Ahora el albañil ha cesado y deja caer la maza:
ruido de maza cayendo y deslizándose en el piso.
Se escucha un barrido de escombros.
(Silencio…) Sorbo mi café, prendo un cigarrillo:
dos pitadas.
-Dos por cuatro doce-dice el niño.
domingo, febrero 18, 2007
En el río
Los peces aletean
en la superficie del río.
Un cartel dice:
AGUA NO APTA PARA EL CONSUMO HUMANO.
La contaminación no impide
que una mujer se bañe abrazada
a la escalerilla de la popa de un velero.
El río se oye suave.
Una calma de miel se apodera
de los juncos en bouquet.
A lo lejos se divisan tres barquitos.
Muy juntos, como tomados
de-la-mano.
en la superficie del río.
Un cartel dice:
AGUA NO APTA PARA EL CONSUMO HUMANO.
La contaminación no impide
que una mujer se bañe abrazada
a la escalerilla de la popa de un velero.
El río se oye suave.
Una calma de miel se apodera
de los juncos en bouquet.
A lo lejos se divisan tres barquitos.
Muy juntos, como tomados
de-la-mano.
domingo, febrero 11, 2007
Acuarela diurna
Respiración, ambigua soledad de los pinceles.
La fisura en la nariz del santo de yeso tiene más luz
que la espalda del artesano, que duerme
bajo la depresión del sauce. Llora el árbol no ser perro
o estrella al pie de la tarde. El sol se cuela a hurtadillas
entre las ramas y despabila a los pinceles.
El alma de las cosas busca palabras impalpables.
Tal vez por eso es extraño que los faroles no estén hechos
de papel. En la vereda, que cosen las palomas, las sombras
esperan abordar el primer crepúsculo que pase.
La fisura en la nariz del santo de yeso tiene más luz
que la espalda del artesano, que duerme
bajo la depresión del sauce. Llora el árbol no ser perro
o estrella al pie de la tarde. El sol se cuela a hurtadillas
entre las ramas y despabila a los pinceles.
El alma de las cosas busca palabras impalpables.
Tal vez por eso es extraño que los faroles no estén hechos
de papel. En la vereda, que cosen las palomas, las sombras
esperan abordar el primer crepúsculo que pase.
domingo, enero 28, 2007
Contrablanco
El papel en blanco
la mesa blanca
el aire blanco
yo, en blanco, sentado blancamente
sobre el piso blanco.
¿El poema? Cuatro paredes blancas
bajo un techo blanco.
-¡Basta!
Doy un portazo dejando la llave adentro.
Cuando vuelva seré un mago y abriré la puerta
con un pájaro previamente conversado.
Demostraré que todas las puertas se abren con un pájaro
y que una hoja en blanco puede ser una paloma.
la mesa blanca
el aire blanco
yo, en blanco, sentado blancamente
sobre el piso blanco.
¿El poema? Cuatro paredes blancas
bajo un techo blanco.
-¡Basta!
Doy un portazo dejando la llave adentro.
Cuando vuelva seré un mago y abriré la puerta
con un pájaro previamente conversado.
Demostraré que todas las puertas se abren con un pájaro
y que una hoja en blanco puede ser una paloma.
martes, enero 23, 2007
Poemas de Disfraz al agua, tercera entrega
EL POBRECITO
pobrecito de este poema enteramente roto
tendido sobre una mujer completamente vivo
LA AZUL
la mujer de los brazos azules mira con las
manos respira con la vagina sacude como orgasmo
habla con el corazón es decir su lengua está
ocupada me trabaja una ventana por donde nace
el día
VERANO
de este verano no persistirá ni
la grande ola desnuda ni
la lluvia que me trajo de a ratos
a tu ventanal desierto
POEMA
ahora baja un pájaro
y es mío
yo soy estos barcos
este río
yo no sé qué pájaros
tienen tus ojos
yo no sé qué nido
buscan en los míos
Disfraz al agua, 1998.
Primera entrega: archivos 07/12/06
Segunda entrega: archivos 10/22/06
pobrecito de este poema enteramente roto
tendido sobre una mujer completamente vivo
LA AZUL
la mujer de los brazos azules mira con las
manos respira con la vagina sacude como orgasmo
habla con el corazón es decir su lengua está
ocupada me trabaja una ventana por donde nace
el día
VERANO
de este verano no persistirá ni
la grande ola desnuda ni
la lluvia que me trajo de a ratos
a tu ventanal desierto
POEMA
ahora baja un pájaro
y es mío
yo soy estos barcos
este río
yo no sé qué pájaros
tienen tus ojos
yo no sé qué nido
buscan en los míos
Disfraz al agua, 1998.
Primera entrega: archivos 07/12/06
Segunda entrega: archivos 10/22/06
viernes, enero 19, 2007
lunes, enero 15, 2007
Pedido
Vamos, quitame esta tristeza.
Poné tus labios en mi boca.
Que yo no sienta mi cuerpo
en esta calle, que pueda ser
otra cosa. Jugarme, por ejemplo,
a tierra o cielo en las nervaduras
de los árboles.
Poné tus labios en mi boca.
Que yo no sienta mi cuerpo
en esta calle, que pueda ser
otra cosa. Jugarme, por ejemplo,
a tierra o cielo en las nervaduras
de los árboles.
jueves, enero 11, 2007
Click
Te miro.
Te guiño un ojo pensando
que te hago un click
con un mouse imaginario.
No sé si estás muy cargada
-culpa del estrés- o pesás mucho,
lo cierto es que en vos
no se abre ninguna ventana.
Te guiño un ojo pensando
que te hago un click
con un mouse imaginario.
No sé si estás muy cargada
-culpa del estrés- o pesás mucho,
lo cierto es que en vos
no se abre ninguna ventana.
sábado, enero 06, 2007
Tendedero
La soga se extiende
entre dos paredes del patio
a un metro sesenta de altura.
Dos ganchos la sostienen.
A falta de ropa,
los broches muerden la soga.
entre dos paredes del patio
a un metro sesenta de altura.
Dos ganchos la sostienen.
A falta de ropa,
los broches muerden la soga.
martes, enero 02, 2007
Reparación inmediata
Al costado de la ruta
hay un caballo
con una notable erección
de su pene.
Unos metros más allá
un muchacho, al que le falta
media pierna, espera en muletas
el colectivo.
Cortar y pegar.
hay un caballo
con una notable erección
de su pene.
Unos metros más allá
un muchacho, al que le falta
media pierna, espera en muletas
el colectivo.
Cortar y pegar.
miércoles, diciembre 27, 2006
Tareas
Escribir un poema
que logre retirar las tropas
estadounidenses de Irak.
Y escribir otro –agrega mi esposa-
que haga las tareas de la casa
mientras vos estás escribiendo.
que logre retirar las tropas
estadounidenses de Irak.
Y escribir otro –agrega mi esposa-
que haga las tareas de la casa
mientras vos estás escribiendo.
jueves, diciembre 21, 2006
Gourmet
Me seduce con semillas de
cardamomo
vainilla en rama
hongos Portobello
pétalos de rosa.
Me nombra la ciboulette
los repollitos de Bruselas
jengibre
lemon grass.
Me hace probar
un salmón casi crudo
y risotto con echalottes
y morrón amarillo.
Me pone una manzana verde
en la boca y me dice:
-Voy a comerte como a un cerdo.
cardamomo
vainilla en rama
hongos Portobello
pétalos de rosa.
Me nombra la ciboulette
los repollitos de Bruselas
jengibre
lemon grass.
Me hace probar
un salmón casi crudo
y risotto con echalottes
y morrón amarillo.
Me pone una manzana verde
en la boca y me dice:
-Voy a comerte como a un cerdo.
domingo, diciembre 17, 2006
A la sombra
Usted se acerca
a la jaula del canario
y le pregunta al condenado
cuántos años le dieron.
Esta es la actitud del poeta
que a algunas personas
les resulta reprobable.
Todo el mundo sabe
que al canario
le han dado cadena perpetua.
a la jaula del canario
y le pregunta al condenado
cuántos años le dieron.
Esta es la actitud del poeta
que a algunas personas
les resulta reprobable.
Todo el mundo sabe
que al canario
le han dado cadena perpetua.
lunes, diciembre 11, 2006
Llamada
Desenchufo el teléfono.
Marco un número al azar
y hablo durante largos minutos
con mi padre.
Mi padre, que murió en 1995
en una camilla de la que yo le prometí
que saldría con vida.
Marco un número al azar
y hablo durante largos minutos
con mi padre.
Mi padre, que murió en 1995
en una camilla de la que yo le prometí
que saldría con vida.
miércoles, diciembre 06, 2006
viernes, diciembre 01, 2006
Para viajar bien, viajero, de Martínez Estrada
Busca la compañera que te ofrende su ofrenda
y a quien dedicar puedas la esencia de tu vida,
porque en días futuros no hallarás quien te entienda,
ni quien calme tu fiebre ni quien cure tu herida.
Deja que el corazón te demarque el camino;
sé confiado y ten calma, que en la hora oportuna
él te dará, perfecta, la ley de tu destino
y la clave alfabética de la buena fortuna.
Busca el alma gemela, porque una noche fría
e interminable, duerme tras el fulgor del día.
Y entre el tiempo que espera y el tiempo que ejecuta
es humano tener la eternidad, hermano,
que persuasivamente interponga su mano
y nos quiebre en la nuestra la copa de cicuta.
Ezequiel Martínez Estrada
y a quien dedicar puedas la esencia de tu vida,
porque en días futuros no hallarás quien te entienda,
ni quien calme tu fiebre ni quien cure tu herida.
Deja que el corazón te demarque el camino;
sé confiado y ten calma, que en la hora oportuna
él te dará, perfecta, la ley de tu destino
y la clave alfabética de la buena fortuna.
Busca el alma gemela, porque una noche fría
e interminable, duerme tras el fulgor del día.
Y entre el tiempo que espera y el tiempo que ejecuta
es humano tener la eternidad, hermano,
que persuasivamente interponga su mano
y nos quiebre en la nuestra la copa de cicuta.
Ezequiel Martínez Estrada
domingo, noviembre 26, 2006
El día que me quieras
“Ojalá Dios me dé la suficiente humildad para reconocer que soy lo único importante en tu vida”.
M.B.
El día que me quieras
iré a verte con Gardel y Le Pera
y te cantaremos a capella
la Marcha de San Lorenzo.
El día que me quieras
será jueves, lloverá en París
y César Vallejo se nos morirá de nuevo.
El día que me quieras
las chicas de Fashion TV vestirán Hare Krishna
y mirarán las cámaras con el candor
de una muchacha cama adentro.
El día que me quieras
el ministro de economía leerá en público
un poema de seis dígitos que irrumpirá
como un virus informático en el cerebro
de los gerentes de las compañías multinacionales.
El día que me quieras
la rosa que engalana se pondrá
sus mejores espinas y la luciérnaga curiosa
sufrirá un apagón sin aviso.
El día que me quieras
Dios estará distraído mirando a cuánto cotiza
el alma del Che Guevara en las pizarras
de Wall Street.
El día que me quieras
un astronauta que soñaba caminar la luna
pisará mierda en una calle de Brooklyn
y puteará mirando al cielo.
El día que me quieras
los cementerios cerrarán por duelo
y las flores no crecerán para la muerte de nadie.
El día que me quieras
el presidente de EE. UU. será nombrado
premio Nobel de la Paz y todas las naciones
del mundo se levantarán en armas contra él.
El día que me quieras
un obrero leerá a Strindberg en un andamio
mientras otro le robará su almuerzo.
El día que me quieras
los bares, los puentes, las plazas, los muelles,
las estaciones de trenes donde te he nombrado
se enojarán conmigo para siempre.
El día que me quieras
yo estaré escribiendo epitafios. Para entonces quizá
ya no te quiera y prefiera quedarme con tu imagen
de cuando no me querías. Así que, por favor,
mejor no me quieras.
M.B.
El día que me quieras
iré a verte con Gardel y Le Pera
y te cantaremos a capella
la Marcha de San Lorenzo.
El día que me quieras
será jueves, lloverá en París
y César Vallejo se nos morirá de nuevo.
El día que me quieras
las chicas de Fashion TV vestirán Hare Krishna
y mirarán las cámaras con el candor
de una muchacha cama adentro.
El día que me quieras
el ministro de economía leerá en público
un poema de seis dígitos que irrumpirá
como un virus informático en el cerebro
de los gerentes de las compañías multinacionales.
El día que me quieras
la rosa que engalana se pondrá
sus mejores espinas y la luciérnaga curiosa
sufrirá un apagón sin aviso.
El día que me quieras
Dios estará distraído mirando a cuánto cotiza
el alma del Che Guevara en las pizarras
de Wall Street.
El día que me quieras
un astronauta que soñaba caminar la luna
pisará mierda en una calle de Brooklyn
y puteará mirando al cielo.
El día que me quieras
los cementerios cerrarán por duelo
y las flores no crecerán para la muerte de nadie.
El día que me quieras
el presidente de EE. UU. será nombrado
premio Nobel de la Paz y todas las naciones
del mundo se levantarán en armas contra él.
El día que me quieras
un obrero leerá a Strindberg en un andamio
mientras otro le robará su almuerzo.
El día que me quieras
los bares, los puentes, las plazas, los muelles,
las estaciones de trenes donde te he nombrado
se enojarán conmigo para siempre.
El día que me quieras
yo estaré escribiendo epitafios. Para entonces quizá
ya no te quiera y prefiera quedarme con tu imagen
de cuando no me querías. Así que, por favor,
mejor no me quieras.
lunes, noviembre 20, 2006
Azul metafísico
Ausente entre las cosas
demás entre los seres
abstraído en umbrales de la nada,
enciendo un cigarrillo
que fuma una boca en otro
lado
demás entre los seres
abstraído en umbrales de la nada,
enciendo un cigarrillo
que fuma una boca en otro
lado
miércoles, noviembre 15, 2006
Argumento para una jubilación
Un poeta menor, llegado a mayor,
cuelga las lapiceras, archiva los papelitos
amarillos y se dedica únicamente
a dar de comer pedacitos de musas
a las metáforas que revolotean en la plaza.
cuelga las lapiceras, archiva los papelitos
amarillos y se dedica únicamente
a dar de comer pedacitos de musas
a las metáforas que revolotean en la plaza.
viernes, noviembre 10, 2006
Estrella
La noche se abre paso
entre las últimas nubes.
La lluvia dejó un charco oval
en la vereda. En él se ve
una estrella. Perfecta.
El poeta la recoge
y se la cuelga de la solapa.
El sheriff.
entre las últimas nubes.
La lluvia dejó un charco oval
en la vereda. En él se ve
una estrella. Perfecta.
El poeta la recoge
y se la cuelga de la solapa.
El sheriff.
domingo, noviembre 05, 2006
Baile
Dispongo la luz de una lámpara
directa a la mesa.
En el centro del círculo
clavo un compás con las piernas
abiertas.
Invierno porteño, de Piazzolla.
Giro la lámpara
y la sombra del compás muda de lugar.
directa a la mesa.
En el centro del círculo
clavo un compás con las piernas
abiertas.
Invierno porteño, de Piazzolla.
Giro la lámpara
y la sombra del compás muda de lugar.
miércoles, noviembre 01, 2006
Músicos
Bach me atraviesa el alma
con una bella espada.
Tchaikovsky me deposita
en un barranco. Con Miles Davis
nos sentamos en los tejados.
con una bella espada.
Tchaikovsky me deposita
en un barranco. Con Miles Davis
nos sentamos en los tejados.
viernes, octubre 27, 2006
La eterna
La mala poesía
la buena la excelsa
es algo que no puedo
distinguir ahora que estoy
ebrio recitando lugares
para no nombrarte vos que estás
escrita en el aire a fuego
indeleble y ojalá el viento te borre
se ponga las ropas del olvido
la buena la excelsa
es algo que no puedo
distinguir ahora que estoy
ebrio recitando lugares
para no nombrarte vos que estás
escrita en el aire a fuego
indeleble y ojalá el viento te borre
se ponga las ropas del olvido
domingo, octubre 22, 2006
Poemas de Disfraz al agua, segunda entrega
ARTE POETICA
resistir
PAISAJE 2
las hojas que soportan
las ramas de los
plátanos pudieron ser
manos pero eligieron
elevarse livianas
maleables ajenas
PAISAJE 3
el mar recostado
mira a un hombre
sentado que la luna
mira de pie la luna
recostada en el mar
que el hombre mira
PAISAJE 4
lluvia por terraplén
furia a baldes los cordones
viajan estáticos desde la
última vereda abordo un
barco de –te aviso- papel
de tu cuaderno
ACUERDO
existe un acuerdo tácito entre mi
hija y yo
no decir la palabra
plastilina
ni tan siquiera aludirla mientras
moldeamos la colorida masa
de otro modo resultaría sencillo
explicar cómo dos elefantes ingresan
en un horno de plástico para la cena
Disfraz al agua, 1998.
resistir
PAISAJE 2
las hojas que soportan
las ramas de los
plátanos pudieron ser
manos pero eligieron
elevarse livianas
maleables ajenas
PAISAJE 3
el mar recostado
mira a un hombre
sentado que la luna
mira de pie la luna
recostada en el mar
que el hombre mira
PAISAJE 4
lluvia por terraplén
furia a baldes los cordones
viajan estáticos desde la
última vereda abordo un
barco de –te aviso- papel
de tu cuaderno
ACUERDO
existe un acuerdo tácito entre mi
hija y yo
no decir la palabra
plastilina
ni tan siquiera aludirla mientras
moldeamos la colorida masa
de otro modo resultaría sencillo
explicar cómo dos elefantes ingresan
en un horno de plástico para la cena
Disfraz al agua, 1998.
lunes, octubre 16, 2006
Si este poema cae, de Claudia Pasquetti
A este poema de Claudia Pasquetti, de quien no tengo más datos, le puso música César Isella
para un disco que se llamo Frágil Amanecer (1984). Y es el mejor modo que encontré para
decir:
APARICION CON VIDA DE JORGE JULIO LOPEZ
SI ESTE POEMA CAE
Si este poema cae,
si es herido de muerte subcutánea…
Si este poema cae,
se me ocurre que es tiempo de seguir
escribiendo
precipitadamente; al viento; a toda costa.
En silencio; de golpe; seriamente.
En voz muy alta; aquí; después de hora.
Se me antoja que es casi necesario,
si este poema cae,
caer con él.
Y amanecer mañana, desde luego,
para hacer más poemas como éste.
Más poemas que caigan como éste.
Más heridos de muerte subterránea.
Si este poeta muere,
si su dolor es ancho como el cielo,
si su palabra vale…
Si este poeta muere
nos va a faltar el aire. Respiremos
muy hondo porque es tiempo
de seguir escribiendo.
Y empecemos la historia seriamente.
Que a la historia la hicieron de mentira.
De mentira cubierta con mentira.
De ambición y de engaño y de mentira.
Pero igual sé que, enfrente, murió alguien.
Y un poema cayó
por decir algo.
Claudia Pasquetti
para un disco que se llamo Frágil Amanecer (1984). Y es el mejor modo que encontré para
decir:
APARICION CON VIDA DE JORGE JULIO LOPEZ
SI ESTE POEMA CAE
Si este poema cae,
si es herido de muerte subcutánea…
Si este poema cae,
se me ocurre que es tiempo de seguir
escribiendo
precipitadamente; al viento; a toda costa.
En silencio; de golpe; seriamente.
En voz muy alta; aquí; después de hora.
Se me antoja que es casi necesario,
si este poema cae,
caer con él.
Y amanecer mañana, desde luego,
para hacer más poemas como éste.
Más poemas que caigan como éste.
Más heridos de muerte subterránea.
Si este poeta muere,
si su dolor es ancho como el cielo,
si su palabra vale…
Si este poeta muere
nos va a faltar el aire. Respiremos
muy hondo porque es tiempo
de seguir escribiendo.
Y empecemos la historia seriamente.
Que a la historia la hicieron de mentira.
De mentira cubierta con mentira.
De ambición y de engaño y de mentira.
Pero igual sé que, enfrente, murió alguien.
Y un poema cayó
por decir algo.
Claudia Pasquetti
lunes, octubre 09, 2006
Siete perros
Si no hubiera perros, no
querría vivir.
Schopenhauer
Dibujo perritos
sobre una mesa verde.
¿Será posible que en un país
de 30.000 desaparecidos
dibuje yo perritos
sobre una mesa verde?
¿Quién me manda a dibujar
siete dulcísimos perros con sus flechas,
sus trompas de yunque apuntando
hacia la luna amarilla del velador?
Qué me cuesta escribir
vivan los que lucharon,
los torturados,
los desaparecidos
los caídos en combate
y poner Máximo Ballester
al pie de un poema de fuego.
Pero los perritos tienen sus urgencias:
ladran contra el silencio,
contra ruidos de pasos tras la puerta,
ladran subidos a libros y a retratos,
ladran todos a la vez y no se entiende nada.
Yo los hago callar
pero ellos me doblegan con perra ternura.
Les arrojo un verbo, un adjetivo fácil
para que mastiquen y los vuelven serpentinas
y papel picado.
¿Será cierto siete perros de carnaval
sobre una mesa verde?
¿Y la palabra país?
¿Será posible que griten
Vivan los compañeros?
querría vivir.
Schopenhauer
Dibujo perritos
sobre una mesa verde.
¿Será posible que en un país
de 30.000 desaparecidos
dibuje yo perritos
sobre una mesa verde?
¿Quién me manda a dibujar
siete dulcísimos perros con sus flechas,
sus trompas de yunque apuntando
hacia la luna amarilla del velador?
Qué me cuesta escribir
vivan los que lucharon,
los torturados,
los desaparecidos
los caídos en combate
y poner Máximo Ballester
al pie de un poema de fuego.
Pero los perritos tienen sus urgencias:
ladran contra el silencio,
contra ruidos de pasos tras la puerta,
ladran subidos a libros y a retratos,
ladran todos a la vez y no se entiende nada.
Yo los hago callar
pero ellos me doblegan con perra ternura.
Les arrojo un verbo, un adjetivo fácil
para que mastiquen y los vuelven serpentinas
y papel picado.
¿Será cierto siete perros de carnaval
sobre una mesa verde?
¿Y la palabra país?
¿Será posible que griten
Vivan los compañeros?
miércoles, octubre 04, 2006
Fugas
Esta noche
las palabras me rehuyen.
En esta fuga de nada sirven
los manotazos de ahogado.
Si las palabras
pendieran de un árbol,
yo lo sacudiría, hasta talarlo.
las palabras me rehuyen.
En esta fuga de nada sirven
los manotazos de ahogado.
Si las palabras
pendieran de un árbol,
yo lo sacudiría, hasta talarlo.
viernes, septiembre 29, 2006
Duermevelas
Mi corazón en barco.
Mi corazón como una bolsa de clavos
contra el piso.
Allí un gorjeo.
Aquí un latido de asma.
Te amo Princesa silenciosa.
Tus pechos son más altos que la aurora.
En tus ojos duermen noches en vela.
Mi corazón en grillos, Princesa: es urgente el canto
de las hojas, el otoño florecido en los pinceles.
Vení con tu ombligo de pregunta.
Vení pronto:
mi corazón es una enorme ciudad a oscuras.
Mi corazón como una bolsa de clavos
contra el piso.
Allí un gorjeo.
Aquí un latido de asma.
Te amo Princesa silenciosa.
Tus pechos son más altos que la aurora.
En tus ojos duermen noches en vela.
Mi corazón en grillos, Princesa: es urgente el canto
de las hojas, el otoño florecido en los pinceles.
Vení con tu ombligo de pregunta.
Vení pronto:
mi corazón es una enorme ciudad a oscuras.
domingo, septiembre 24, 2006
Buenas noches
La verdad no necesita
de la verdad. Los que tuvieron
un sueño, los que dijeron
su canto están a salvo
en corazones templados.
El monstruo de la realidad
no duerme nunca: mata ilusiones
como quien pasa canales de tv.
Si quieren ver sangre vayan a un parto.
de la verdad. Los que tuvieron
un sueño, los que dijeron
su canto están a salvo
en corazones templados.
El monstruo de la realidad
no duerme nunca: mata ilusiones
como quien pasa canales de tv.
Si quieren ver sangre vayan a un parto.
lunes, septiembre 18, 2006
jueves, septiembre 14, 2006
Al amanecer (de regreso a las actividades)
Los pájaros de septiembre
han vuelto.
Se los escucha tímidos
inseguros
como quien no sabe la letra.
han vuelto.
Se los escucha tímidos
inseguros
como quien no sabe la letra.
lunes, septiembre 11, 2006
Plan fallido
Hoy no iremos
Agustina
a saltar los charcos.
La lluvia
pronosticada para esta tarde
ha sido suspendida
por buen tiempo.
Agustina
a saltar los charcos.
La lluvia
pronosticada para esta tarde
ha sido suspendida
por buen tiempo.
jueves, agosto 31, 2006
21
Ninguna pena me desplaza hoy, lunes. Parece que ando concurrido de voces. En el ondular de las frases, fumo la distancia que hay entre un rostro y otro rostro. Soy como un gato crecido en el marco de una ventana. Veo subir la tarde, el vacío.
52
Un hombre solo, vastísima región de voces y cencerros, suma fresca de pasiones, acopiadas cifras del dolor, compendio de cosas o memoria, completamente solo. Solo de una soledad que cierra las cortinas, los párpados, que pone los ojos para adentro, que junta las manos sobre los leños encendidos, que deja la cama sin tender. Solo, con la foto de una mujer querida. La voz de esa mujer en el callar de la noche, su callar en la voz abismal de la penumbra.
87
Dice palabras la lluvia. Se oyen sílabas caer por la gran boca del cielo. Quisiera juntarlas una a una, ponerle un paraguas al silencio.
96
Ser en la noche el que ovilla el viento. Ser en la noche el que deshoja las palabras.
Máximo Ballester.
Estos textos pertenecen al libro EN LA ORILLA. Si querés leer el libro completo hace click en el link de tu derecha y si no tenés tiempo o te da pereza hace click en AFORISMOS.
Ninguna pena me desplaza hoy, lunes. Parece que ando concurrido de voces. En el ondular de las frases, fumo la distancia que hay entre un rostro y otro rostro. Soy como un gato crecido en el marco de una ventana. Veo subir la tarde, el vacío.
52
Un hombre solo, vastísima región de voces y cencerros, suma fresca de pasiones, acopiadas cifras del dolor, compendio de cosas o memoria, completamente solo. Solo de una soledad que cierra las cortinas, los párpados, que pone los ojos para adentro, que junta las manos sobre los leños encendidos, que deja la cama sin tender. Solo, con la foto de una mujer querida. La voz de esa mujer en el callar de la noche, su callar en la voz abismal de la penumbra.
87
Dice palabras la lluvia. Se oyen sílabas caer por la gran boca del cielo. Quisiera juntarlas una a una, ponerle un paraguas al silencio.
96
Ser en la noche el que ovilla el viento. Ser en la noche el que deshoja las palabras.
Máximo Ballester.
Estos textos pertenecen al libro EN LA ORILLA. Si querés leer el libro completo hace click en el link de tu derecha y si no tenés tiempo o te da pereza hace click en AFORISMOS.
miércoles, agosto 30, 2006
Opción, de Humberto Costantini
Vino una voz,
seguramente sería el Diablo,
o Dios,
porque me dijo,
hay que elegir, me dijo,
eso me dijo.
Pero a la voz le contesté,
no elijo,
yo no elijo, señor, dije
no elijo,
tengo un hambre multívora, caníbal,
un hambre atroz, total, incontenible
y quiero todo, dije,
el verso, el hijo,
así le dije, y dije
no transijo,
y aunque me parta en cuatro
bien claro se lo dije,
al Diablo, a Dios le dije,
eso le dije.
seguramente sería el Diablo,
o Dios,
porque me dijo,
hay que elegir, me dijo,
eso me dijo.
Pero a la voz le contesté,
no elijo,
yo no elijo, señor, dije
no elijo,
tengo un hambre multívora, caníbal,
un hambre atroz, total, incontenible
y quiero todo, dije,
el verso, el hijo,
así le dije, y dije
no transijo,
y aunque me parta en cuatro
bien claro se lo dije,
al Diablo, a Dios le dije,
eso le dije.
sábado, agosto 26, 2006
Hacer patito (o sapito)
Se elige una piedra
más bien chata
y se la arroja a gran velocidad
a las aguas del río. Pero
de modo tal que sobrevuele
la superficie. Al tomar contacto
con el agua, la piedra saltará
tres, cuatro o más veces
antes de sumergirse.
Esta actividad no constituye
peligro alguno para los peces
quienes se cuidarán de no asomar
la cabeza.
más bien chata
y se la arroja a gran velocidad
a las aguas del río. Pero
de modo tal que sobrevuele
la superficie. Al tomar contacto
con el agua, la piedra saltará
tres, cuatro o más veces
antes de sumergirse.
Esta actividad no constituye
peligro alguno para los peces
quienes se cuidarán de no asomar
la cabeza.
miércoles, agosto 23, 2006
Puntería
La flecha de Cupido
atraviesa el corazón de una vaca
colgado sobre el mostrador
de la carnicería.
Hago de cuenta que no vi
y pido un kilo de milanesas.
Cuando yo estaba enamorado
no pasaban estas cosas.
atraviesa el corazón de una vaca
colgado sobre el mostrador
de la carnicería.
Hago de cuenta que no vi
y pido un kilo de milanesas.
Cuando yo estaba enamorado
no pasaban estas cosas.
domingo, agosto 20, 2006
miércoles, agosto 16, 2006
Mensaje de las autoridades
Para mayor seguridad
-contando con un equipo altamente
capacitado- hemos colocado
---x-----x-----x-----x-----x-----x---
en todo el distrito.
-contando con un equipo altamente
capacitado- hemos colocado
---x-----x-----x-----x-----x-----x---
en todo el distrito.
domingo, agosto 13, 2006
La hamaca
En la plaza
se agolpan las hojas secas
que reparte la brisa
del otoño.
Todos los juegos
permanecen dormidos, excepto
uno: la hamaca viene y va
cortando la brisa.
La niña que se hamacaba
se ha volado.
se agolpan las hojas secas
que reparte la brisa
del otoño.
Todos los juegos
permanecen dormidos, excepto
uno: la hamaca viene y va
cortando la brisa.
La niña que se hamacaba
se ha volado.
miércoles, agosto 09, 2006
Viajes
Una mujer semidesnuda
baila en la pista
jugando con un tubo plateado
que va desde el piso
hasta el techo.
Yo viajo sentado
en el subte línea C
que va hasta Retiro.
Es una mujer de pelo rojizo
y ojos muy negros. Viaja de pie
tomada al pasamanos.
baila en la pista
jugando con un tubo plateado
que va desde el piso
hasta el techo.
Yo viajo sentado
en el subte línea C
que va hasta Retiro.
Es una mujer de pelo rojizo
y ojos muy negros. Viaja de pie
tomada al pasamanos.
jueves, agosto 03, 2006
Aire
Luego de horas
de intensa escritura
creer que uno
es el poema.
Salir a la calle
a tomar aire.
Salir a publicarse.
de intensa escritura
creer que uno
es el poema.
Salir a la calle
a tomar aire.
Salir a publicarse.
El actor
Luna total, hora cero.
El grillo ensaya su parte.
El jardín es un escenario donde
la luz de la luna está dirigida
como para que alguien haga su
monólogo.
Hay un gato muy National Geografic.
Se supone que va a decir miau
pero lo importante es cómo lo dice.
El grillo ensaya su parte.
El jardín es un escenario donde
la luz de la luna está dirigida
como para que alguien haga su
monólogo.
Hay un gato muy National Geografic.
Se supone que va a decir miau
pero lo importante es cómo lo dice.
miércoles, julio 12, 2006
POEMAS DE DISFRAZ AL AGUA
AVISO
se vende
máquina de llorar
buen estado
papeles al día
con memoria
ojos y lagrimales
originales
industria nacional
funciona con cualquier
razón o motivo
y llora a cántaros
hasta una vez por
hora
bajo consumo
sensibilidad intacta
NOSTÁLGICA
es una nostalgia anteayer
vertida en la copa donde el vino
se impone en un nivel de bajamar
ahora son rostros que se difuman
ahora es retahíla de aguanieve que
cubre las páginas de rimel en tu larga
camisola de flores contra el diluvio
es lluvia y
no retuve el sabor de esa piel tuya
del cuerpo náufrago en llamas del
crepúsculo
es una nostalgia pertinaz que
deja herrumbres en las palmas
una nostalgia de paraguas roto contra
el aguacero
HOJA DE DIARIO
estoy escribiendo para pasar los días
no hago cosa buena
hay unos papeles para quemar
otros para envolver el hígado para el gato
uno de estos septiembres voy a enterrar el
otoño
caminaré frío
Máximo Ballester, Disfraz al agua, 1998.
se vende
máquina de llorar
buen estado
papeles al día
con memoria
ojos y lagrimales
originales
industria nacional
funciona con cualquier
razón o motivo
y llora a cántaros
hasta una vez por
hora
bajo consumo
sensibilidad intacta
NOSTÁLGICA
es una nostalgia anteayer
vertida en la copa donde el vino
se impone en un nivel de bajamar
ahora son rostros que se difuman
ahora es retahíla de aguanieve que
cubre las páginas de rimel en tu larga
camisola de flores contra el diluvio
es lluvia y
no retuve el sabor de esa piel tuya
del cuerpo náufrago en llamas del
crepúsculo
es una nostalgia pertinaz que
deja herrumbres en las palmas
una nostalgia de paraguas roto contra
el aguacero
HOJA DE DIARIO
estoy escribiendo para pasar los días
no hago cosa buena
hay unos papeles para quemar
otros para envolver el hígado para el gato
uno de estos septiembres voy a enterrar el
otoño
caminaré frío
Máximo Ballester, Disfraz al agua, 1998.
martes, julio 11, 2006
POEMAS DE FIJMAN, VITIER Y HUIDOBRO
PUERTO
Amanecer de invierno.
Un puerto.
Ha roto su órbita un silbato
sobre los hombros de la bruma.
Lamentación del mar
y cobres de los horizontes.
Se contraen las torres silenciosas,
beben las calles gritos
en sus campanas.
En las piedras
quiere tallarse el viento.
Jacobo Fijman
ECO
Me estoy yendo a los borrados vidrios
que la luz paseaba por la sombra
del absorto mundo.
La presión nocturna de las cosas
hace que mire sin llorar
un pisoteado fleco, una sortija
bajo la lluvia.
Me estoy volviendo la gastada bocacalle
de lejana ventolera y nubarrón
para el mendigo vagaroso.
El es la forma discernible de mi alma!
Ya oscuros carnavales
sonando en el giro de la media luna
que se excluye me decoran.
Sólo buscaba un libro y se me dio la vida;
el adiós al entreabrirse tiernamente
como una iglesia de pensados violoncelos.
Y la voz maravillosa que me arrastra, y los pasos
de la infinita adolescencia inútil.
Cintio Vitier
NOCHE
Sobre la nieve se oye resbalar la noche
La canción caía de los árboles
Y tras la niebla daban voces
De una mirada encendí mi cigarro
Cada vez que abro los labios
Inundo de nubes el vacío
En el puerto
Los mástiles están llenos de nidos
Y el viento
gime entre las alas de los pájaros
LAS OLAS MECEN EL NAVÍO MUERTO
Yo en la orilla silbando
Miro la estrella que humea entre mis dedos
Vicente Huidobro
Amanecer de invierno.
Un puerto.
Ha roto su órbita un silbato
sobre los hombros de la bruma.
Lamentación del mar
y cobres de los horizontes.
Se contraen las torres silenciosas,
beben las calles gritos
en sus campanas.
En las piedras
quiere tallarse el viento.
Jacobo Fijman
ECO
Me estoy yendo a los borrados vidrios
que la luz paseaba por la sombra
del absorto mundo.
La presión nocturna de las cosas
hace que mire sin llorar
un pisoteado fleco, una sortija
bajo la lluvia.
Me estoy volviendo la gastada bocacalle
de lejana ventolera y nubarrón
para el mendigo vagaroso.
El es la forma discernible de mi alma!
Ya oscuros carnavales
sonando en el giro de la media luna
que se excluye me decoran.
Sólo buscaba un libro y se me dio la vida;
el adiós al entreabrirse tiernamente
como una iglesia de pensados violoncelos.
Y la voz maravillosa que me arrastra, y los pasos
de la infinita adolescencia inútil.
Cintio Vitier
NOCHE
Sobre la nieve se oye resbalar la noche
La canción caía de los árboles
Y tras la niebla daban voces
De una mirada encendí mi cigarro
Cada vez que abro los labios
Inundo de nubes el vacío
En el puerto
Los mástiles están llenos de nidos
Y el viento
gime entre las alas de los pájaros
LAS OLAS MECEN EL NAVÍO MUERTO
Yo en la orilla silbando
Miro la estrella que humea entre mis dedos
Vicente Huidobro
domingo, mayo 28, 2006
La orquesta
En la vidriera de la casa
de venta de instrumentos musicales
un piano sonríe a quien quiera
mirarlo.
Una guitarra colgada oficia
de lira. Más atrás
brillan trompetas y saxofones
a la espera de un soplido.
En la vereda,
el limpiador de vidrios dirige
la orquesta.
de venta de instrumentos musicales
un piano sonríe a quien quiera
mirarlo.
Una guitarra colgada oficia
de lira. Más atrás
brillan trompetas y saxofones
a la espera de un soplido.
En la vereda,
el limpiador de vidrios dirige
la orquesta.
Ingreso
Una mujer hermosa
entra al poema
Me acomodo en la silla,
muestro mi mejor perfil
pero advierto que no llevo
puesta mi camisa.
Tacho la palabra rubor
pero ya es tarde.
entra al poema
Me acomodo en la silla,
muestro mi mejor perfil
pero advierto que no llevo
puesta mi camisa.
Tacho la palabra rubor
pero ya es tarde.
En el campo
Unas abejas tejiendo
una galaxia invisible
en el aire.
Un caballo
con montura de lujo
prófugo de una calesita.
Un viejo buey
con ojos de barco.
Un palo borracho
excedido de peso
al que unas rosas
le encomendaron sus espinas.
A las U les llaman herraduras.
Las espuelas están compuestas
por asteriscos.
una galaxia invisible
en el aire.
Un caballo
con montura de lujo
prófugo de una calesita.
Un viejo buey
con ojos de barco.
Un palo borracho
excedido de peso
al que unas rosas
le encomendaron sus espinas.
A las U les llaman herraduras.
Las espuelas están compuestas
por asteriscos.
Temblores
Escuché en el noticiero
de esta noche
que a la mañana un temblor
había sacudido algunas zonas
de Buenos Aires
justo en el mismo instante
en que me decías que no.
de esta noche
que a la mañana un temblor
había sacudido algunas zonas
de Buenos Aires
justo en el mismo instante
en que me decías que no.
Venganza
Mi venganza es que un día
un verso mío te dé alcance
y te desnude por completo
cuando camines por la calle.
un verso mío te dé alcance
y te desnude por completo
cuando camines por la calle.
domingo, mayo 21, 2006
POEMAS DE PIZARNIK, AGUIRRE Y BELLESSI
SOMBRA DE LOS DIAS A VENIR
Mañana
me vestirán con cenizas al alba,
me llenarán la boca de flores.
Aprenderé a dormir
en la memoria de un muro,
en la respiración
de un animal que sueña.
Alejandra Pizarnik
MEJOR AQUI
Mejor aquí, en el medio
de un día como otro,
bien comenzado, con lugares
y personas precisos,
con relojes, con ropas
y zapatos bien puestos,
con buenas perspectivas.
Mejor aquí, en el medio
de un día que se irá
sin nadie.
Crúzate en mi camino,
hazme una zancadilla:
que yo caiga y comprenda.
Raúl Gustavo Aguirre
LA VOZ DE LOS VENCIDOS
Círculos de mojarras
sobre el espejo oscuro
del arroyito seco
Nítidos primero y
concéntricos, abriéndose
hasta perderse en ondas
mansas de la marca
Un ladrido y luego
hechizos de calandria
Así se mueve, si,
el universo y vos
ahí, ondas de la frase
en voz tan queda, yerba
buena, no se lava en
los silencios, espuma
que perdura al tranquito
de la charla moviéndose
en círculos concéntricos
por la tarde infinita
Hasta luego, amigo
mío hasta la victoria
siempre
Diana Bellessi
Mañana
me vestirán con cenizas al alba,
me llenarán la boca de flores.
Aprenderé a dormir
en la memoria de un muro,
en la respiración
de un animal que sueña.
Alejandra Pizarnik
MEJOR AQUI
Mejor aquí, en el medio
de un día como otro,
bien comenzado, con lugares
y personas precisos,
con relojes, con ropas
y zapatos bien puestos,
con buenas perspectivas.
Mejor aquí, en el medio
de un día que se irá
sin nadie.
Crúzate en mi camino,
hazme una zancadilla:
que yo caiga y comprenda.
Raúl Gustavo Aguirre
LA VOZ DE LOS VENCIDOS
Círculos de mojarras
sobre el espejo oscuro
del arroyito seco
Nítidos primero y
concéntricos, abriéndose
hasta perderse en ondas
mansas de la marca
Un ladrido y luego
hechizos de calandria
Así se mueve, si,
el universo y vos
ahí, ondas de la frase
en voz tan queda, yerba
buena, no se lava en
los silencios, espuma
que perdura al tranquito
de la charla moviéndose
en círculos concéntricos
por la tarde infinita
Hasta luego, amigo
mío hasta la victoria
siempre
Diana Bellessi
domingo, mayo 14, 2006
Viaje en ómnibus
El ómnibus nos conduce
a que seamos tragados por el
paisaje. A los lados
la vegetación crece como espuma.
¿El cielo? Un cielo raso compuesto
de una sola nube enorme y devastadora.
No, el sol no da señales de vida.
Para colmo estamos de vacaciones
y no hay quien quiera dibujarlo.
a que seamos tragados por el
paisaje. A los lados
la vegetación crece como espuma.
¿El cielo? Un cielo raso compuesto
de una sola nube enorme y devastadora.
No, el sol no da señales de vida.
Para colmo estamos de vacaciones
y no hay quien quiera dibujarlo.
Ejercicio de memoria
Una tormenta
que se lleve nuestros nombres,
el nombre de las cosas y
todas las palabras, nos depositaría
por un tiempo en la prehistoria.
Todo el mundo caminando
como los hombres-libro de Bradbury.
que se lleve nuestros nombres,
el nombre de las cosas y
todas las palabras, nos depositaría
por un tiempo en la prehistoria.
Todo el mundo caminando
como los hombres-libro de Bradbury.
Lo real
Caminamos de la mano
por veredas sinuosas que acaban
en un perro mojado por la
lluvia. El perro gotea
como recién pintado. Los
carteles dispuestos a ambos
lados de la calle
entorpecen la nostalgia.
por veredas sinuosas que acaban
en un perro mojado por la
lluvia. El perro gotea
como recién pintado. Los
carteles dispuestos a ambos
lados de la calle
entorpecen la nostalgia.
POEMAS DE DICKINSON, FUERTES, GAVIRIA y BLAS DE OTERO
La araña sostiene una pelota de plata
en desapercibidas manos -
y danzando suavemente sobre sí misma
su hilado de perlas – desovilla -
aplica nudo tras nudo -
en insubstancial labor -
suplanta nuestro tapiz con el suyo -
en la mitad del tiempo -
una hora en cultivar
sus continentes de luz -
luego penden de la escoba del ama de casa -
sus confines – olvidados -
[ Sin título ] Emily Dickinson
CRISTALES DE TU AUSENCIA
Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de mi alcoba.
-Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
Yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía.
Gloria Fuertes
SPOON RIVER
Nací para grabar
esta inscripción
en mi lápida.
Y ahora, cumplido
mi propósito,
no logro descifrar
lo que desde aquí
se ve al revés.
Jesús Gaviria
PATO
Quién fuera pato
para nadar, nadar por todo el mundo,
pato para viajar sin pasaporte
y repasar, pasar, pasar fronteras,
como quien pasa el rato.
Pato.
Patito vagabundo.
Plata del norte.
Oro del sur. Patito danzaderas.
Permitidme, Dios mío, que sea pato
¿Para qué tanto lío,
tanto papel,
ni tanta pamplina?
Pato.
Mira, como aquél
que va por el río
tocando la bocina…
Blas de Otero
en desapercibidas manos -
y danzando suavemente sobre sí misma
su hilado de perlas – desovilla -
aplica nudo tras nudo -
en insubstancial labor -
suplanta nuestro tapiz con el suyo -
en la mitad del tiempo -
una hora en cultivar
sus continentes de luz -
luego penden de la escoba del ama de casa -
sus confines – olvidados -
[ Sin título ] Emily Dickinson
CRISTALES DE TU AUSENCIA
Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de mi alcoba.
-Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
Yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía.
Gloria Fuertes
SPOON RIVER
Nací para grabar
esta inscripción
en mi lápida.
Y ahora, cumplido
mi propósito,
no logro descifrar
lo que desde aquí
se ve al revés.
Jesús Gaviria
PATO
Quién fuera pato
para nadar, nadar por todo el mundo,
pato para viajar sin pasaporte
y repasar, pasar, pasar fronteras,
como quien pasa el rato.
Pato.
Patito vagabundo.
Plata del norte.
Oro del sur. Patito danzaderas.
Permitidme, Dios mío, que sea pato
¿Para qué tanto lío,
tanto papel,
ni tanta pamplina?
Pato.
Mira, como aquél
que va por el río
tocando la bocina…
Blas de Otero
miércoles, mayo 10, 2006
Poemas de Giannuzzi, Pessoa y Prévert
AUTOCRITICA
El sol ocupa toda la tarde
Estoy solo y lírico en la tarde
Estoy hecho un amarillo poema perfecto
Pero en lugar de escribirlo
Enviudé mi juventud
Me aseguré el tabaco y el café
Una a una he chupado las costillas de la estética
Pero el jugo secreto no me fue revelado
No encuentro un personal sistema de lenguaje
Quiero decir un acto de escritura
Que mis contemporáneos interpreten adecuadamente mal.
Joaquín O. Giannuzzi
Bajo la leve tutela
de dioses indolentes
quiero gastar las concedidas horas
de esta vida predestinada.
No pudiendo nada contra
el ser que me hicieron,
deseo al menos que me haya el Hado
dado la paz por destino.
De la verdad no quiero
más que la vida, pues los dioses
no dan verdad sino vida, y acaso
ni sepan cuál es la verdad.
Fernando Pessoa [ Ricardo Reis ]
DIA FRANCO
Guardé mi kepí en la jaula
y salí con el pájaro en la cabeza
De modo que ya
no se saluda
preguntó el comandante
No
ya no se saluda
contestó el pájaro
Ah bien
discúlpeme creí que se saludaba
dijo el comandante
está usted disculpado todo el mundo puede equi-
vocarse
respondió el pájaro.
Jacques Prévert
El sol ocupa toda la tarde
Estoy solo y lírico en la tarde
Estoy hecho un amarillo poema perfecto
Pero en lugar de escribirlo
Enviudé mi juventud
Me aseguré el tabaco y el café
Una a una he chupado las costillas de la estética
Pero el jugo secreto no me fue revelado
No encuentro un personal sistema de lenguaje
Quiero decir un acto de escritura
Que mis contemporáneos interpreten adecuadamente mal.
Joaquín O. Giannuzzi
Bajo la leve tutela
de dioses indolentes
quiero gastar las concedidas horas
de esta vida predestinada.
No pudiendo nada contra
el ser que me hicieron,
deseo al menos que me haya el Hado
dado la paz por destino.
De la verdad no quiero
más que la vida, pues los dioses
no dan verdad sino vida, y acaso
ni sepan cuál es la verdad.
Fernando Pessoa [ Ricardo Reis ]
DIA FRANCO
Guardé mi kepí en la jaula
y salí con el pájaro en la cabeza
De modo que ya
no se saluda
preguntó el comandante
No
ya no se saluda
contestó el pájaro
Ah bien
discúlpeme creí que se saludaba
dijo el comandante
está usted disculpado todo el mundo puede equi-
vocarse
respondió el pájaro.
Jacques Prévert
domingo, mayo 07, 2006
Los poemas de Musas Extraviadas...
Los poemas hasta aquí publicados en Musas Extraviadas: Experimento, Vuelo, En el diario, Las campanas y otros, pertenecen a un libro que aún no tiene nombre y, por ahora, tampoco final. Poemas no exentos de cierto humor e ironía, donde existe una valorización de los objetos, son, en conjunto, un juego, una diversión en el mejor sentido como así también un canto a lo gratuito, lo inútil. Al menos esto es lo que yo me proponía al escribirlos. Aunque en muchas ocasiones no pretendía nada . Escribir, solamente escribir.
Mas adelante publicare en este blog poemas de Disfraz al agua, 1998, En la orilla, 2002-2003, y algunos poemas sueltos.
Máximo Ballester
Mas adelante publicare en este blog poemas de Disfraz al agua, 1998, En la orilla, 2002-2003, y algunos poemas sueltos.
Máximo Ballester
lunes, mayo 01, 2006
Las campanas
A las seis de la tarde
entra al living
el tañido de las campanas
del Santa Isabel. En conjunto
sonidos graves y alegres. Aunque
de una alegría ciertamente obispal.
Dejemos a los obispos.
Prefiero pensar que Quasimodo
esta’ de buen humor.
entra al living
el tañido de las campanas
del Santa Isabel. En conjunto
sonidos graves y alegres. Aunque
de una alegría ciertamente obispal.
Dejemos a los obispos.
Prefiero pensar que Quasimodo
esta’ de buen humor.
Estrategia de seducción
El poema se sustrae.
No da ventajas.
Calla como un muro
se cierra en un punto.
se hace el muerto.
Ensayo una estrategia.
Dispongo las manos
como si cargara una gran
bolsa pesada y le pregunto
¿Dónde pongo toda esta belleza?
Y el poema abre un ojo.
No da ventajas.
Calla como un muro
se cierra en un punto.
se hace el muerto.
Ensayo una estrategia.
Dispongo las manos
como si cargara una gran
bolsa pesada y le pregunto
¿Dónde pongo toda esta belleza?
Y el poema abre un ojo.
Loco, loco, loco
La luna que rodaba por
Callao, dobló por Corrientes
hasta 9 de julio.
Allí el obelisco
era un cohete en la luna.
Callao, dobló por Corrientes
hasta 9 de julio.
Allí el obelisco
era un cohete en la luna.
Como obtener una foto de un murcielago surcando la luna
Tomar un viejo paraguas negro,
retorcerlo, desvencijarlo, aplastarlo
contra el piso, quitar el mango.
Elegir una noche de luna llena.
Salir al jardín con el paraguas roto
y una cámara fotográfica.
Arrojar el paraguas al aire directo
a la luna y tomar una fotografía.
Hacerle creer a todos que la foto
es de un murciélago surcando la luna.
retorcerlo, desvencijarlo, aplastarlo
contra el piso, quitar el mango.
Elegir una noche de luna llena.
Salir al jardín con el paraguas roto
y una cámara fotográfica.
Arrojar el paraguas al aire directo
a la luna y tomar una fotografía.
Hacerle creer a todos que la foto
es de un murciélago surcando la luna.
La polilla
La polilla da saltos
en el techo
rebota en su sombra.
Se oculta
en el ventilador apagado.
Cree que es su madre.
en el techo
rebota en su sombra.
Se oculta
en el ventilador apagado.
Cree que es su madre.
Toilette
Observamos que el cuadro
es todo de madera.
De igual marrón en los
marcos.
Una figura plana –sin
rasgos- de un hombre
a la altura de los ojos.
Un picaporte dorado
a la altura de las manos.
es todo de madera.
De igual marrón en los
marcos.
Una figura plana –sin
rasgos- de un hombre
a la altura de los ojos.
Un picaporte dorado
a la altura de las manos.
Es asi
El poema sabe de sobra
quien lo escribe,
conoce sus arrebatos, sus manías,
la frente sostenida por la mano
que soporta el codo; los ojos en
nada.
Al poema poco le importa
el ser abstraído, inclinado sobre
el papel, que duda y se pregunta
una vez más si no estará bajando
el tobogán por el lado de la escalera.
quien lo escribe,
conoce sus arrebatos, sus manías,
la frente sostenida por la mano
que soporta el codo; los ojos en
nada.
Al poema poco le importa
el ser abstraído, inclinado sobre
el papel, que duda y se pregunta
una vez más si no estará bajando
el tobogán por el lado de la escalera.
domingo, abril 30, 2006
Seguridad para el amor
Disponía de candados, pasadores,
llaves atentas a cada una de las
cerraduras que se iban multiplicando.
Ella hacia del amor un oficio de cerrajero.
El corazón es un laberinto.
----------------------------------------------------
En el diario
Escribo versos
en las páginas del diario.
Las palabras se desplazan oblicuas
saltan líneas como rieles
atraviesan fotografías.
¿Qué obtengo?
La palabra felicidad
censura la cara del presidente.
La palabra tumba
es un nuevo sponsor en la
camiseta del futbolista.
Disponía de candados, pasadores,
llaves atentas a cada una de las
cerraduras que se iban multiplicando.
Ella hacia del amor un oficio de cerrajero.
El corazón es un laberinto.
----------------------------------------------------
En el diario
Escribo versos
en las páginas del diario.
Las palabras se desplazan oblicuas
saltan líneas como rieles
atraviesan fotografías.
¿Qué obtengo?
La palabra felicidad
censura la cara del presidente.
La palabra tumba
es un nuevo sponsor en la
camiseta del futbolista.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)