miércoles, agosto 23, 2006

Puntería

La flecha de Cupido
atraviesa el corazón de una vaca
colgado sobre el mostrador
de la carnicería.

Hago de cuenta que no vi
y pido un kilo de milanesas.

Cuando yo estaba enamorado
no pasaban estas cosas.

4 comentarios:

fgiucich dijo...

Y es que los amores no saben de vacas. Abrazos.

Beatriz Valenzuela dijo...

uffff!!!! ballesteres, fuerte tu poesia. ni importa, prefiero ser vegetariana

Mafalda dijo...

jajaja.. escoger lo que segun la opinion de cupido no es lo indicado..

desafiar las leyes de ese querubin, es que a veces se equivoca tanto y termina flechando lo que no debe..

aprendiza de risas dijo...

Me encanta tu poesía... linda.
Besos lanzados con arco,