domingo, julio 11, 2010

Cinco maneras de dejarme

.

1

corriendo desnuda

despareja

boba

por las baldosas partidas

nada te tragará

ni en mil plegarias te tragará

no habrá un ojo de fuego

bajo la tierra

esperándote

.

2

escribiendo en la pared

frente de casa

que no te busque

que no te escriba

que no te ame

la vida sigue ponés en rojo

y una flecha al final

señala el terreno baldío

.

3

feliz feliz

saltando un elástico invisible

los árboles cabeceando

en la brisa del verano

con un muñeco que no hay

bajo tu brazo de arlequín

chin-chin de la copa que no está

azul violeta de una calle que no es

.

4

con mi tristeza

de bancos de plaza en otoño

con papelitos dispersos

y atado a la cola de tu sombra

.

5

en medio de la lluvia

cuando cae la tarde

y todo alrededor

donde soy el único actor

de la película

y no hay dobles

para la escena de llorar

19 comentarios:

Máximo Ballester dijo...

En verdad, eran diez las maneras pero esto está en proceso de escritura. Es que son tantas las maneras en que pueden dejarlo a uno, ja...

Analía dijo...

menos mal que van 5...
De primera leída nomás, se me vienen unas ganas de lagrimear...

Analía dijo...

...y "no hay dobles para la escena de llorar".

elisa...lichazul dijo...

cinco maneras de dejarme...

escapar...para qué?

mejor enfrentar y enfrentarse hasta la gloria infinita:)

besos Max

Marcela dijo...

La forma 4 es la peor. Y la 5. Bueno, todas. Que feo dejar y que te dejen y que nos dejemos todos...
Beso.

Furtiva dijo...

Nunca tibia la tristeza, siempre contundente, agudo, ireprochable, el dolor de corazón.

Un abrazo, Massimo.

Gabiprog dijo...

Fascinante, y no quiero decir más... Una manera de huir de mis pensamientos.

Un abrazo.

Paloma Zubieta López dijo...

Sean 5 o 10, Máximo, no te dejo de ninguna... Pequeñas estampas de filigrana que pueden mover hilos profundos y distintos para cada ser. Hermosa manera de encontrarse (y no dejarse) en la blogósfera. Besos con chispas de chocolate.

Nelais dijo...

La 5 es tan triste que sólo así puede formar parte de una poesía tan tremenda y dolorosamente dulce como esta.

Maria Coca dijo...

Qué bueno. Todas las maneras es la misma manera al final pero tú las haces diferentes. Me encanta la segunda manera.

Besos, amigo poeta, siempre tan cercano.

**VaNe** dijo...

snif... snif...
tremenda tristeza que va increyendo...
beso Gigante

Jorge Ampuero dijo...

Digerible. Somos el único actor de la película donde no valen repeticiones ni doblajes.

Saludos.

aminuscula dijo...

2 y 5. Sencillos y universales.
Ahora quiero leer los restantes.

Besos, en plural.

Darilea dijo...

5 redobles de tambor, anunciando despedidas. Tus palabras música.
Besitos Máximo
Pd: Volví a leerte por aquí.

Máximo Ballester dijo...

Analía: No, lo que hay es un llorar doblemente. Sniff... Gracias. Un beso doble.

Elisa: Y sí pero no. Es abandonar y un "no quiero más". Y entonces hay que respetar la voluntad (o la falta de) del otro. Hasta la "gloria infinita", eso me suena, ja, qué interesante, amiga. Gracias. Besos.

Marcela: Hay que dejarse de dejar, ja ja. Gracias, Marcela. Beso.

Furtiva: Gracias por este hermoso estilete verbal, amiga. Un beso.

Gabiprog: Huya, amigo mío y póngase a salvo. Y muchas gracias. Un abrazo doble.

Máximo Ballester dijo...

Paloma: Nooo, no me dejes, ja. Gracias. Y sí, a cada uno le debe mover algo, o nada, qué sé yo, es muy de uno. Un beso de granos de café.

Nelais: "Dolorosamente dulce" sabe a melancolía. Das en el clavo, amiga. Gracias. Un beso.

María Coca: Es verdad, todas son adiós. Gracias, María. Un beso grande.

Vane: Uy, no se me ponga así, ja. Levantemé el ánimo. Gracias. Beso gigante también.

Jorge: Es así y así es. Gracias, Jorge. Saludos.

Máximo Ballester dijo...

aminuscula: Para los restantes hay que esperar (¿pero para todo hay que esperar conmigo?, ja ja) Besos pluralitarios cronopiales.

Darilea: Me encanta: aparecés por todos lados. ¡Gracias! Lo dice una voz musical, la de tu escritura. Besos.

Ana GyS dijo...

Buenisimos Máximo!! los leí y me quedé colgada de un lagrimón.

Anónimo dijo...

Nunca es triste la verdad.
Lo que no tiene es remedio.

Dejar, que te dejen.
Una porquería mire.

Abrazo,

Alicia Márquez