lunes, noviembre 16, 2009

El tiempo

.
De chico pensaba que si hundía un reloj
en un balde con agua
el tiempo se detendría para siempre.
Nunca me atreví a sacrificar ninguno de los relojes
que habitaban la casa.
Ni a poner en peligro al tiempo.

24 comentarios:

Brétema dijo...

Estimado amigo Máximo, en primer lugar agradecer tu cordial visita a nuestra casa, nuestro blog, que también es el tuyo y el de todos. Agradecer asimismo tu grato comentario en el poema de Vane. Aunque suene a frase hecha nosotros no somos importantes, vosotros si lo sois y vuestros versos y vuestros sueños y vuestra esperanza. Vivimos tiempos difíciles, tiempos de dioses inventados y tiempos de esperanzas sin color. Dicen que el tiempo no mide la vida sino su empleo.
El tiempo... siempre el tiempo!

Un buen poema, bien estructurado, armónico y de suave cadencia. las palabras justas, las imagenes necesarias y la sencillez e inocencia de quien observa la vida
con los ojos de un niño. Que siga soñando ese niño porque mientras sueñe seguiremos viviendo y existiendo.
Un cordial saludo, Grupo Poético Brétema.

Diana L. Caffaratti dijo...

Hola Máximo entrañable:
esta mañana, el correo me ha traído un bosque de palabras con todos los trinos adentro suyo y las voces del agua, y las magistrales luces que pones a tus versos, con las texturas fragantes, las cadencias lustrosas, los silencios audibles, las piedras del camino y las salvacuines necesarias...
Releo tus versos...sigue siendo igualmente placentero hacerlo.
Gracias
Un abrazo

fgiucich dijo...

Si pudieramos ahogar al tiempo!!! Un poema que parecen castañuelas. Abrazos.

aminuscula dijo...

Ay... qué hermosura... En este poema estás espléndido! Me has llenado de ternura y no sabes cuanta falta me hacía hoy!

Muchos besos

Maria Coca dijo...

Un experimento que tememos llevar a la práctica. Imagínate que el tiempo se ahoga... seguirías siendo chico ahora?

Besoss

Lourdes Natalia Zacarías dijo...

El tiempo sabe cuidarse solito ;-) jajaja
Yo cuando era chiquita miré "todos los perros van al cielo" y, después de haber estudiado en primaria el mito ese de que el reloj de San Martin se detuvo cuando murió, le habia agarrado un terror a que los relojes se detuvierannnn! jajaja
Y pensar que el reloj no tiene la culpa!! Lo que hace al reloj buen empleado del tiempo es la constancia, la cuerda ó, en su defecto, las buenas pilas! jaja
Saluditossss!!!

elisa...lichazul dijo...

que ternura !!!
si es como para darte besitos de turrón

besitos de luz pixelados:=)*****

heva dijo...

buena elección... genial poema :)

Marcela dijo...

Hola Máximo, me encantó tu poema, sabés que a los 17 años dije que nunca más iba a usar reloj, por un lado por mi filosofía pero en el fondo para detener el tiempo, por suerte aparecieron los celulares, sino, no sé cómo me las hubiese arreglado, ajajjja.

Anónimo dijo...

el tiempo...
tan largo,
tan pequeño,
segun lo intenso
de nuestro vivir...
transtar cada instante
atentos,
es meditar depiertos
sin necesitar ahogar un tiempo.Diana.

Gabiprog dijo...

Eso sí hubiera sido una revolución...

¡Lástima!





;)

monik dijo...

Ojalá fuese tan fácil parar el tiempo... Aunque por otro lado... que miedo me da también que se pare.
Un abrazo fuerte!

jose fá dijo...

¿ya no lo piensas, entonces?

Yo creo que sí, solo que el reloj cambió de nombre y el balde con agua es otro abismo

Dicen que el poeta nace de algún enfrentamiento profundo en la infancia con lo dolorosamente desconocido. Mira cómo detuviste el tiempo, el que era y a partir de tu pensamiento curioso y poético te embarcaste en otro tiempo... Ni modo, lo hiciste, anegaste tu tiempo en las palabras

Beso y beso

Quijano dijo...

El tiempo: gran aliado, y sobre todo, numerosas veces, incongruente traidor, ladino y vengativo.

Sin embargo, estamos atado a sus designios, como si fuéramos su corcel.

No obstante no me extraña demasiado. La vida actúa de manera similar en muchos ámbitos que podría citar; pero prefiero que pensemos cuáles y de qué manera.

Hay muchos. Os lo aseguro.

Un saludo,
Quijano

te invito a mi blog.
http://lorigadelarazón.blogspot.com/

Gingerale dijo...

sacrificar relojes o poner el tiempo en peligro...no será sensato, pero sí muy poético... No te saques ese pájaro del ojo

huggh dijo...

niño y verdad, de la mano en tu poema! un saludo, h

**VaNe** dijo...

creo que atentar contra los relojes no sería el problema; siempre habrá otros...
ahora: atentar contra el tiempo, por un lado, vaya responsabilidad... y por otro, sabemos que no es real... así que... yo que usté haría la prueba!!
Beso gigante

Analía dijo...

Me parece mucho más "atrevido", vivir en un tiempo que no se está quieto que en un tiempo "detenido".
Es bueno que no te hayas animado a probar el experimento, mirá si funcionaba, en que escena detenida nos habríamos quedado entonces cada uno... (me deliro un rato pensando-imaginando)

Un abrazo!

Máximo Ballester dijo...

Brétema: Gracias a ustedes, amigos. Y por su buen gesto al difundir y comunicar lo que hacemos.
Y en estos tiempos, como vos decís.
Gracias por tu opinión del poema.
Ya pasaré de nuevo por su blog.
Un gran abrazo.

Diana: Hola Diana igual de entrañable. Qué hermosa noticia me diste. Y vi el comentario
a la nota de Clarice en que decís que a tus alumnos
le gustaron los poemas.
Cuánto me alegro!!!
Gracias a vos! Un abrazo.

Fernando: Qué bueno eso. Gracias! Un abrazo grande.

aminuscula: Me hablás del poema como si de una foto, ja ja, qué lindo!
Gracias, amiga! Besos.

María Coca: Y creo que de algún modo lo soy.
Pero no sé si querría serlo hoy. De verdad
no lo sé del todo.
Gracias. Un beso.

Máximo Ballester dijo...

Lourdes: Qué bueno todo lo que me contás acá.
Me encanta el relato de tu niñez.
Y sí, el reloj al cabo es una mera forma
de medición que invita a la rebelión poética.
Gracias! Besos en punto.

Elisa: Ja ja! Gracias por esa crocancia! Me encantó!
Besos, luces y buenas horas para vos.

heva: Gracias!!! Besos. Pronto te visito.

Marcela: Y yo tampoco uso.
Ah pero con el celular no vale, ja, ja!
Gracias. Un beso grande.

Diana: Que nos quede tiempo para seguir comunicándonos.
Intercambiando lo que hacemos.
Compartiendo, querida Diana,
Gracias.

Máximo Ballester dijo...

Gabiprog: Ja jA! y Sí. Una de "Mi pobre angelito"
Gracias, amigo. Un abrazo.

Monik: Miedos de niño. Esas cosas que se nos pasaban por la cabeza
y hoy son tan útiles
a la ora de escribir,
Gracias. Un abrazo.

Josefa: Lo pienso de otros modos.
El tiempo es un buen tema, ¿no?
Es muy bueno lo que decís del nacimiento del poeta.
Y yo pienso que también del desencanto.
Entre otras cosas. Gracias, amiga! Un beso y dos más.

Quijano: Bienvenido! El tiempo es de todo, claro.
Y muchos. Gracias. Te visitaré pronto. Un abrazo.

Gingerale: Ja Ja! Ese pájaro tiene mucho alpiste
con la realidad. Gracias! Un abrazo.

Máximo Ballester dijo...

Vane: Ok, voy por un reloj y un balde. Gracias. Besos.

Analía: Qué bueno saber de vos.
Lo del tiempo y vivirlo, por supuesto. No me animé, claro.
Hay cosas que mejor dejarlas
en estado de posibilidad.
Esto puede ser luminoso y tiene misterio.
Gracias. Que estés muy bien.
Un abrazo.

Máximo Ballester dijo...

Hugo: Gracias, amigazo! De estas cosas solemos alimentarnos. Un gran abrazo.

Paloma Zubieta López dijo...

Supongo los relojes agradecen el que no exista sacrificio, y el tiempo se sabe regalado. Boquiabierta, Máximo...