sábado, marzo 17, 2007

15 de Agustina

Para mi hija Agustina en este día.



Estoy que te amo y que te amo
y dale con la sonrisa
y los besos acaramelados.

Ando con rosas en los pies,
mi alma de monopatín
y un barrilete en la mano.

sábado, marzo 10, 2007

Risa por mi muerte

Me reiré de vos, Muerte.

Me pondré un corte de mangas, una última
burla de tierna hacha en la sonrisa.

Cuando me encuentre ya en pleno estado de

des
com
po
si
ción:

me reiré con el alma llena, con los huesos,
me reiré las flores y las tumbas,
me reiré a los pies de tu desconcierto,
me reiré de tu vacío, de tu miedo ya sin sustos,
de tus rudimentos tan tristes, de tus adornos tan fríos.
me reiré en las mismas narices de tu desilusión.

Y así, con toda mi muerte a cuestas y de estreno,
me reiré de vos, Muerte tonta, bien reído,
porque yo soy nada.

sábado, marzo 03, 2007

Prado

Me despierto en madrugada.
La brisa por la ventana
viene como por un vestido.

Siento las manos vacías de tus pechos.

En el instante en que me debato
si levantarme o no para escribir tu nombre,
resguardarlo hasta de mí, plasmar la última imagen
en un verso, me quedo dormido y sueño
con un prado.

Un prado cuya calma se parece a tus pechos
sin mis manos.

sábado, febrero 24, 2007

En la cocina, que da al lavadero

La pava sobre el fuego.
Mi taza de café.

Desde el lavadero viene la voz del niño
de al lado. Lo oigo repasar las tablas.
La madre le promete el infierno si no aprueba
matemática.

La maza contra los ladrillos en el piso de arriba
amenaza con demoler todo el edificio. Pienso
en cómo quedaría un pedazo de revoque
sobre mi taza de café.

El locutor de la radio informa violento choque
en la autopista: un muerto, dos heridos.
Apago la radio.

El niño de al lado sigue con su rezo: cada vez
más firme, como la maza contra la pared de ladrillos.
Un golpe, un número, un golpe, un número…

Ahora el albañil ha cesado y deja caer la maza:
ruido de maza cayendo y deslizándose en el piso.
Se escucha un barrido de escombros.

(Silencio…) Sorbo mi café, prendo un cigarrillo:
dos pitadas.

-Dos por cuatro doce-dice el niño.

domingo, febrero 18, 2007

En el río

Los peces aletean
en la superficie del río.

Un cartel dice:

AGUA NO APTA PARA EL CONSUMO HUMANO.

La contaminación no impide
que una mujer se bañe abrazada
a la escalerilla de la popa de un velero.

El río se oye suave.
Una calma de miel se apodera
de los juncos en bouquet.

A lo lejos se divisan tres barquitos.
Muy juntos, como tomados

de-la-mano.

domingo, febrero 11, 2007

Acuarela diurna

Respiración, ambigua soledad de los pinceles.
La fisura en la nariz del santo de yeso tiene más luz
que la espalda del artesano, que duerme
bajo la depresión del sauce. Llora el árbol no ser perro
o estrella al pie de la tarde. El sol se cuela a hurtadillas
entre las ramas y despabila a los pinceles.
El alma de las cosas busca palabras impalpables.
Tal vez por eso es extraño que los faroles no estén hechos
de papel. En la vereda, que cosen las palomas, las sombras
esperan abordar el primer crepúsculo que pase.

domingo, enero 28, 2007

Contrablanco

El papel en blanco
la mesa blanca
el aire blanco
yo, en blanco, sentado blancamente
sobre el piso blanco.

¿El poema? Cuatro paredes blancas
bajo un techo blanco.

-¡Basta!

Doy un portazo dejando la llave adentro.

Cuando vuelva seré un mago y abriré la puerta
con un pájaro previamente conversado.
Demostraré que todas las puertas se abren con un pájaro
y que una hoja en blanco puede ser una paloma.

martes, enero 23, 2007

Poemas de Disfraz al agua, tercera entrega

EL POBRECITO


pobrecito de este poema enteramente roto
tendido sobre una mujer completamente vivo




LA AZUL


la mujer de los brazos azules mira con las
manos respira con la vagina sacude como orgasmo
habla con el corazón es decir su lengua está
ocupada me trabaja una ventana por donde nace
el día



VERANO


de este verano no persistirá ni
la grande ola desnuda ni
la lluvia que me trajo de a ratos
a tu ventanal desierto



POEMA


ahora baja un pájaro
y es mío
yo soy estos barcos
este río

yo no sé qué pájaros
tienen tus ojos
yo no sé qué nido
buscan en los míos




Disfraz al agua, 1998.

Primera entrega: archivos 07/12/06
Segunda entrega: archivos 10/22/06

viernes, enero 19, 2007

Ausencias

Escribo la ausencia.

Con una Edding Office Liner 39 sin tinta
la escribo.

lunes, enero 15, 2007

Pedido

Vamos, quitame esta tristeza.
Poné tus labios en mi boca.
Que yo no sienta mi cuerpo
en esta calle, que pueda ser
otra cosa. Jugarme, por ejemplo,
a tierra o cielo en las nervaduras
de los árboles.

jueves, enero 11, 2007

Click

Te miro.

Te guiño un ojo pensando
que te hago un click
con un mouse imaginario.

No sé si estás muy cargada
-culpa del estrés- o pesás mucho,
lo cierto es que en vos
no se abre ninguna ventana.

sábado, enero 06, 2007

Tendedero

La soga se extiende
entre dos paredes del patio
a un metro sesenta de altura.

Dos ganchos la sostienen.

A falta de ropa,
los broches muerden la soga.

martes, enero 02, 2007

Reparación inmediata

Al costado de la ruta
hay un caballo
con una notable erección
de su pene.

Unos metros más allá
un muchacho, al que le falta
media pierna, espera en muletas
el colectivo.

Cortar y pegar.

miércoles, diciembre 27, 2006

Tareas

Escribir un poema
que logre retirar las tropas
estadounidenses de Irak.

Y escribir otro –agrega mi esposa-
que haga las tareas de la casa
mientras vos estás escribiendo.

jueves, diciembre 21, 2006

Gourmet

Me seduce con semillas de
cardamomo
vainilla en rama
hongos Portobello
pétalos de rosa.

Me nombra la ciboulette
los repollitos de Bruselas
jengibre
lemon grass.

Me hace probar
un salmón casi crudo
y risotto con echalottes
y morrón amarillo.

Me pone una manzana verde
en la boca y me dice:

-Voy a comerte como a un cerdo.

domingo, diciembre 17, 2006

A la sombra

Usted se acerca
a la jaula del canario
y le pregunta al condenado
cuántos años le dieron.

Esta es la actitud del poeta
que a algunas personas
les resulta reprobable.

Todo el mundo sabe
que al canario
le han dado cadena perpetua.

lunes, diciembre 11, 2006

Llamada

Desenchufo el teléfono.

Marco un número al azar
y hablo durante largos minutos
con mi padre.

Mi padre, que murió en 1995
en una camilla de la que yo le prometí
que saldría con vida.

miércoles, diciembre 06, 2006

Voluntad

Hay una voluntad
del poema
de no ser escrito.

Al escribirlo corro un velo.
Lo profano.

viernes, diciembre 01, 2006

Para viajar bien, viajero, de Martínez Estrada

Busca la compañera que te ofrende su ofrenda
y a quien dedicar puedas la esencia de tu vida,
porque en días futuros no hallarás quien te entienda,
ni quien calme tu fiebre ni quien cure tu herida.

Deja que el corazón te demarque el camino;
sé confiado y ten calma, que en la hora oportuna
él te dará, perfecta, la ley de tu destino
y la clave alfabética de la buena fortuna.

Busca el alma gemela, porque una noche fría
e interminable, duerme tras el fulgor del día.
Y entre el tiempo que espera y el tiempo que ejecuta

es humano tener la eternidad, hermano,
que persuasivamente interponga su mano
y nos quiebre en la nuestra la copa de cicuta.



Ezequiel Martínez Estrada

domingo, noviembre 26, 2006

El día que me quieras

“Ojalá Dios me dé la suficiente humildad para reconocer que soy lo único importante en tu vida”.
M.B.





El día que me quieras
iré a verte con Gardel y Le Pera
y te cantaremos a capella
la Marcha de San Lorenzo.

El día que me quieras
será jueves, lloverá en París
y César Vallejo se nos morirá de nuevo.

El día que me quieras
las chicas de Fashion TV vestirán Hare Krishna
y mirarán las cámaras con el candor
de una muchacha cama adentro.

El día que me quieras
el ministro de economía leerá en público
un poema de seis dígitos que irrumpirá
como un virus informático en el cerebro
de los gerentes de las compañías multinacionales.

El día que me quieras
la rosa que engalana se pondrá
sus mejores espinas y la luciérnaga curiosa
sufrirá un apagón sin aviso.

El día que me quieras
Dios estará distraído mirando a cuánto cotiza
el alma del Che Guevara en las pizarras
de Wall Street.

El día que me quieras
un astronauta que soñaba caminar la luna
pisará mierda en una calle de Brooklyn
y puteará mirando al cielo.

El día que me quieras
los cementerios cerrarán por duelo
y las flores no crecerán para la muerte de nadie.

El día que me quieras
el presidente de EE. UU. será nombrado
premio Nobel de la Paz y todas las naciones
del mundo se levantarán en armas contra él.

El día que me quieras
un obrero leerá a Strindberg en un andamio
mientras otro le robará su almuerzo.

El día que me quieras
los bares, los puentes, las plazas, los muelles,
las estaciones de trenes donde te he nombrado
se enojarán conmigo para siempre.

El día que me quieras
yo estaré escribiendo epitafios. Para entonces quizá
ya no te quiera y prefiera quedarme con tu imagen
de cuando no me querías. Así que, por favor,
mejor no me quieras.