miércoles, enero 18, 2012

Poemas para tres cuadros de la serie Migrantes de María Fernanda Rege


1

Trazamos una luz.
Le damos una sombra al objeto.
Respiramos, y lo que palpita dentro
de nosotros es espejo de lo trazado.
Un camino es un camino de un camino.
Y al pasar un pincel por una tela
tocamos otra luz. Y somos sombra de lo creado.



2

Viajamos en aviones
de papel, en barquitos de papel
porque se nos da la mágica gana.
Confiamos en que los árboles
de donde se extrae el papel comprendan
nuestros sueños. Cada cual viaja
como quiere, nos dice un pajarito en la punta
de un sacapuntas, un pajarito de papel.



3

Hilos, trazos luminosos.
La noche y sus fantasmas.
Bordes que desprenden humos.
Si nos movemos dejamos una línea,
un dejo de nube, una piel de conejo.
Si la noche es muy oscura, tocamos
lo que ha dejado de ser, lo que ya no está.



4

Todos los que somos
sentados
imaginamos un barco
que nos llevará a otras costas
a otras personas sentadas
que esperan un barco de papel
con gente dispuesta a bajar
y a darles un abrazo. 

























5

El barco tiene en el centro
una cresta donde se exprime el sol.



6

Por el azul piedra.
Por el cielo de lajas.
Por luz, por lenguaje,
por sombras.
Por arte, por amor.
Por enamorarte mi corazón viaja.
Lento el pobre.
Dulce el loco.
Por el mar del cielo
de piedras del lenguaje
ni palabras tiene mi boca de sol
ni luna mi corazón menguante.



7

Hacemos barcos y aviones de papel
por nada. Vivimos para hacer barcos
y aviones de papel por nada. La vida es
un avión de papel, un barco de papel por nada.



8

Migrar. Ser una especie que migra
a espacios interiores. Migración
que anda y rueda. La voluntad de amar.
La sed por la belleza. Luego andarse
por ahí con toda la vida suelta, el amor
suelto, la belleza junta, el mundo todo nuestro.
La línea del horizonte como un cartel de bienvenida. 
























9

Un avión de papel
se obtiene plegando una hoja
varias veces
doblando bordes hacia el centro
procurando una punta
y una cola, dos alas firmes.
El avión flota en el agua y viaja.



10

El azul y el blanco, y el color
de la tierra. El rayo y el cielo.
Y nuestra carne de tierra. Dócil.
De rayo y de cielo.



11

La infancia, otros lugares
que recordamos. Colores, aromas,
sonidos, texturas, monstruos.
Sólo es posible viajar hasta allí
a bordo de un avión o de un barco de papel.



12

Aquí y allá las cosas flotan.
No son restos de un naufragio.
Son objetos que se reúnen
en comunión. Buscan su natural universo.
Las cosas andan, son una vez flotando.
Fernanda: dibujame aquí una canasta.
Una de juntar sueños. Una de arrojar
estrellas a los cuatro vientos.



13

Todos nosotros soñando
un barquito de papel.
Todos nosotros mirando el cielo.
Todos nosotros haciendo barquitos
de papel con los sueños.



14

El avión parte en una hora
pero la hora es de un reloj de papel.
Las agujas y los números
son de alas de un avión de papel.
El tiempo vuela, dijo mi abuela.
Mi abuela también es de papel. 
























15

Los cuatro mirando
el horizonte, los cuatro viajando
en el avión de papel
han dejado un hilo que baja
por una de las alas
atado a unos sueños guardados
en personas que flotan.
Porque así se guardan los sueños que viajan,
las personas que sueñan,
las alas que flotan.



16

Bienaventurados
los manchados de luna.
Los tocados por el mar.
Los salpicados de cielo.
Que ni un pedacito de sol
les quede por dar.



17

Pintar: del verbo sentir. Amar,
como las nubes y las olas.



18

Y desde esta estrella te digo:
no te quiero como el sol
ni hasta el cielo, hasta la luna.
Los hombres y las mujeres con sus ojos,
sus brazos, con sus manos y sus sueños,
sus corazones plenos, sus voluntades
a pesar de todo, el pan del día en sus músculos
creciendo, el amor por hacer en cada cosa,
sus hijos, sus ancestros, con las mujeres
y los hombres de este mundo te quiero. 



2 comentarios:

Oréadas dijo...

No podría elegir una Máximo me sería imposible, cada uno de los versos tiene una chispa especial,
como las mariposas que se sienten en el estómago, cuando se anda enamorado y sólo el enamorado siente. Así son tus versos.
Besitos

Máximo Ballester dijo...

Muchas gracias, Charo querida. Bellas y dulces e inquietas mariposas son esas.
Besos.