sábado, noviembre 08, 2008

Notas para un poema XII

Notas para un poema que no terminaré nunca.
Bollos de papel en el cesto de la basura. Me queda un solo
fósforo. Pero lo froto contra una gota de agua. He aquí toda mi
poesía.

Suena el teléfono: es mi madre. Está triste. Me habla de mi
hermana. Me pregunta cómo estoy. Estoy bien, escribiendo.
Le pregunto por Dios. Él anda bien, a pesar de todo.

Me acaban de avisar que los habitantes de la casa que imagino en
el terreno vacío se fueron de vacaciones. Colocaron un cartel
enorme en la puerta los muy imprudentes. Y se olvidaron del gato.

Días nublados, destemplados, grises. Una humedad que llora en
las baldosas, en cada palmo de las plantas. Humedad que cuelga
de las ropas. Humedad de vencido. Humedad de ojos taciturnos.
Humedad de medias transpiradas. Humedad que se pega a las caras,
a las manos, al saludo, a los pasos, a los papeles cotidianos, a los
techos, a las bisagras de las puertas. Humedad nadada por un
muchacho en un andén por donde pasa un tren dejando olas.

En la parada de colectivos se me acercó una paloma para comer
restos de una galletita que estaban esparcidos a mis pies.
Caminaba con cautela hacía mí. Aun así se me acercó demasiado.
¿Cómo es que no le di miedo? ¿Habrá pensado que yo estaba
muerto?

¿Qué había en el aire? ¿Vestidos con toda una primavera encinta?
¿Lluvias que no eran? ¿Alguien lloraba para que yo pronunciara
su nombre? En el aire escuché voces distintas. Me llamaron tres
veces en tres distintos lugares. ¿Quién más sabe mi nombre?
¿Qué más se me dará por descifrar entre las ramas de esos árboles?

Trepar la pena con uñas de felino, desgarrarla, tumbarla de
espaldas. Trepar la pena más allá de la pena, más allá de las
gelatinas del aire de la pena. Treparla como si fuésemos a
desnucarla de un sólo beso trasnochado en la yugular. Treparla
como si estuviese en bragas. Sorprenderla de espaldas y
preguntarle quién soy, cómo me llamo. Tomarla de las nalgas, los
pelos, los pezones. Amasarla, moldearla hasta dislocarla en un
rapto de éxtasis furibundo. Apretarla hasta que quepa en una mano.
Arrojarla al río o de un puente o de un décimo piso o a las vías del
tren. Como sea pero bien lejos. Que tarde un poco más en volver a
encontrarnos. Y cuando inexorablemente dé con nosotros, no
sucumbir a su bruma, a su aire de vacío, a sus palas cavadoras,
a sus ardides de hembra despechada. Y que no crea ni por un
segundo que morimos por su abrazo. Y que ni loca piense que
volveremos a treparla.

36 comentarios:

Gabiprog dijo...

No quiero saber como son los pezones de la pena. Elegiré abrazar mejores pechos, seguro que hasta Dios mejora.

:-)

Un abrazo.

mia dijo...

Tan fuerte como bello

hoy me quedo meditando

en todo lo que presiento!

besos

fgiucich dijo...

La pena que esgrime sus adjetivos para treparse a un colectivo y salir a la búsqueda de Dios, o de las noches sin sueños. Un poema casi metafísico. Abrazos.

Paloma Zubieta López dijo...

Máximo querido, ¡cómo te extrañaba! Y es que estos sorbos de lágrimas, de penas, de soledades que se posan en los bigotes de un gato siempre me despiertan, reinventan los sentidos y me llenan de luz. Sé que es egoísta pero, por mí, no acabes nunca de escribir este poema... Abrazo y besos.

Evan dijo...

:)

Hacía mucho que no te leía, siempre es un placer recorrer tus letras, me dió mucha ternura que empieces el poema hablando de tu mamá.

Un beso Máximo!

Clarice Baricco dijo...

La paloma no te tuvo miedo porque te vio igual que ella. Así de sencillo.
Las hojas de mi árbol también te llaman.

Besos gran Máximo.



Graciela

Steki dijo...

Evidentemente el último párrafo, el de la pena que trepaste, pegó fuerte, amigo. Wowww!
Nunca volver a trepar la misma pena.
Abrazo de tango para ti.
BACI, STEKI.

ade dijo...

- Porque la pena, la melancolía, la angustia, suenan a femenino...si no tienen sexo, son tan intangibles que solo nos anida en las entrañas, sabemos de su anidamiento pero no podemos despojarla. Yo empecé de a poco, no quiero más a la pena cargada en mis espaldas, te juro que basta, no quiero más melancolía, quiero reir fuerte y escucharme. Basta para mi, no la quiero cerca. Pero estamos siempre tan expuestos....

huggh dijo...

oh la pena
el vampiro de la pena no des
cansa /// saludos max

resonANSIAS MAGneticas dijo...

Lo lei sedienta. o estaba sedienta y no me habia dado cuenta?. lo lei dos veces. y calmo mi sed.

Mar dijo...

En el último párrafo leo palabras como pájaros ardiendo en llamas.
Hay un grito que se anega en lluvias,
hay el grito que se me ahoga.
Versos que copulan y exorcisan.
Hay un lecho que hunde sus raíles de miel azul... el del mar.

Debería tomármelas para poder sacar la furia de las entrañas.

Palabras cavadoras...

Gracias poeta

Amada Inmortal dijo...

máximo, por cada palabra... por cada epacio entre ellas, hay un silencio que grita su verdad... tiene la magia de lo posible imposible y tambien viceversa...

Bohemia dijo...

Wow...chiquillo como escribes, todo un malabarista de la palabra...BSS

Yo y mis otros yo dijo...

Hay un gato olvidado, alguien viajando en el tren que forma olas, y una llamada en espera....

....siempre sonrisas ...siempre abrazos...abrazos que existen en tus palabras...

hasta la sonrisa!!!

Gustavo dijo...

Es un placer casi infinito el sumergirme en tus notas. Cada frase, cada imagen, queda resonando en mi interior. Son como golpes a un gong.

Merecen un libro, merecen.

Te mando un abrazo que espero resuene de igual modo.

•Laura Avellaneda• dijo...

¡Ay! No tengo tiempo para leer pero luego volveré (detesto tener que salir a hacer las compras cuando me quedo a cargo en casa para cuidar a mis hermanos menores) ¬¬

Cuentos... recuerdo que solía escribir muchos cuando iba al colegio primario. Estas típicas estructuras de principio, nudo y desenlace. Siempre me hacían escrbiri cuentos, y a mí me gustaba mucho. De hecho he participado alguna que otra vez en algún concurso literario intercolegial o esas cosas.... a mis maestras les gustaban mis cuentos. Pero no sé. Creo que con el tiempo fui perdiendo la práctica. De adolescente surgían muchas ideas pero nunca las eslabonaba correctamente... y quedaban papeles sueltos por ahí de escenas únicas, sin relación con nada. Creo que fue la época en que más cosas escritas destruí. Luego hace unos años alguna que otra poesía (muy humilde, claro) o esos textitos breves con formato indefinido que sirven más para hacer catársis que para ser un elemento literario. No sé.... podría volver a los cuentos, no?

Nanu dijo...

Que maravilla estas notas para poemas.

Son una mejor que la otra.
El último parrafo de este texto es genial!! quien puediera trepar la pena , arañarla ,o simplemente dar vuelta la cara y coorer pata otro lado.

me llegaron muchisimo tus palabras

jose fá dijo...

En efecto, no terminarás el poema nunca.
Cuánta fe y falta de lo que se llama sentido común en esa acción de frotar en el agua, las palabras.

Un tren que pasa dejando olas es un tren que va ¿hacia dónde, Máximo?
Antes de llegar a la pena que vive en el párrafo (maravillosa sugerencia que recuerda las instrucciones de aquel cronopio) con que cierras estas notas, la pena estaba trepada sobre mí con todas las voces que deambulan fantasmas, con la lluvia no lluvia, con tu dolor.

Te beso, Máximo.

Maria Coca dijo...

Como bien dices, a la pena habría que lanzarla lo más lejos posible para que no vuelva a encontarnos.

Sabes? Estoy segura de que cuando termines de escribir el poema será el más completo del mundo. Tu crónica de cuanto ocurre y nos ocurre. Se puede pedir más?

Besosss

Mentacalida dijo...

Sin duda leerte es ir mas alla de lo simple,trèpo por tus palabras y me voy hacia adentro...y justo para abrazar la pena y luego decirle que se vaya por que estoy en paz.

Un abrazo grande.

Menta

Eugenia Cristina dijo...

Me fui introduciendo y sintiéndome participante de tu escrito, hasta que le pones sexo a la pena; ahí, he pasado a ser expectadora conmovida.

Abrazos cariñosos.

Oso conocido dijo...

¿Qué decir MAX???
Todo...pero lo último me pareció EXCELSO!!!

...no quiero a esa "MUJER"
aunque sé que algún momento vendrá,
no puede vivir sin mí...yo sin "ELLA" vivo tan bien!!!

Felicitaciones Max y
no termines el poema....NUNCA!

Te dejo un abrazo...de OSO!

Mar dijo...

Me gustó mucho tu blog. Pero mucho en serio. Besos.

M. N. A. dijo...

Excelente blog, me encantan tus escritos!
Pasa por el mío y echale un vistazo.
www.aquellaspalabrasperdidas.blogspot.com

hawwah dijo...

uff..siempre me despiertas el estómago pero no de hambre sino de emociones...

BRAVO, MÁXIMO!

ABRAZO

mia dijo...

No sabes cuanto me duele pasar

un día sin verte...que se dice

de leerte...por estos medios

Cuando lo hago me crece el alma

y le brotan rosas a la mañana!

Besos

Darilea dijo...

Tejes y entretejes palabras, bordando en cada letra... "Tu esencia".
Y a la pena dejémosle la puerta abierta.
Besitos.

Máximo Ballester dijo...

gabiprog: Ja ja ja! Seguro que si. Los pezones de la pena son chamuscaditos pero tienen la virtud de aparecer bien lustrados a primera vista. Gracias y un abrazo.

mia: Pero quedate siempre por aquí. Se precisan almas buenas como la tuya. Gracias. Un beso.

fgiucich: Qué rosa enloquecida es la pena, querido Fernando. Gracias y un abrazo.

paloma: Y alguna vez voy a tener que terminar con mis notas sino voy a cansar a todos, ja. Pero gracias por todo lo que me decís que me llega como caricias. Un beso.

evan: Es verdad, te debo mil visitas. Pronto me pongo al día, amiga. Brindo por esa ternura. Que nunca falte. Gracias y un beso.

Máximo Ballester dijo...

clarice: Qué piropo más hermoso!
Gracias. Entonces eras vos la que pronunciaba mi nombre, ja ja. Un beso, consuegra.

steki: Nunca es la misma pena y es otra y otra más y a veces es la suma de todas y vuelve a "lucir" como nueva. Gracias. Un abrazo.

ade: Eso es: a reir. A reir con ganas, muy de acuerdo con vos. Gracias por venir. Te visito pronto.

huggh: No descansa el muy... Ah pero cuando nos da un respiro, ese es el momento de los conjuros y las contrapenas. Gracias.

resonancias: Qué buenooo!. Si de algún modo doy de beber, qué más puedo pretender, amiga. Mil gracias. Un beso.

Máximo Ballester dijo...

mar: Palabras como pájaros es lo que me gustaría escribir siempre sin miedo a quemarme. ¿Versos que copulan? Ni hablar, mi querida amiga. Qué más daríamos vos, poeta, y yo por echar más luces sobre el mar de la poesía. Gracias a vos. Un beso y otro.

amada inmortal: Es hermoso lo que me decís, Vale. Así sea siempre o que lo recibas así siempre. Bendita magia que dice: aquí está, aquí no está (tengo que escribir sobre eso). Gracias.

bohemia: Gracias por lo de chiquillooo!!! Y mil gracias por lo de malabarista!!! Pero cada tanto se me cae un adjetivo en un pie y entonces es una larga interjección, y como decía el gran Julio: ahí te quiero ver.

yo y mis otros yo: Una llamada en espera puede darnos lo que nada material puede hacerlo, amiga. Y te mando una gran sonrisa casi risa y un gracias.

gustavo: Eso de los golpes de gong es una maravilla, querido Gustavo. Mil gracias. Tu abrazo resuena y me acompaña, amigo. Ahí va el mío.

Máximo Ballester dijo...

laura avellaneda: Siiiii!!! Es el momento de volver a los cuentos. Ni lo pienses. Te aliento a que lo hagas porque tenés un mundo muy rico. Vamos por los cuentos entonces. Espero que tus hermanos se hayan portado bien y que no hagan renegar a su hermana. Gracias.

nanu: Bienvenida! Me alegro mucho de que te hayan gustado y llegado. Te visito pronto. Gracias.

jose fá: Un tren que deja olas quizá vaya a otros mundos. El muchacho que las nadaba debe tener la clave, supongo. Espero que la pena no se te instale y que la alegría haga con vos de las suyas. Un beso y gracias.

maría coca: Ojala sea así, amiga, un poema completo, pero sobre todo un texto que le permita al lector entrar y salir y retomar camino en cualquier palabra o quedarse donde quiera. Sé que pretendo demasiado. Gracias. Un beso.

mentacalida: Brindo por esa paz, y que duren sus sábanas placenteras. Gracias por tus buenas palabras. Un abrazo.

Máximo Ballester dijo...

eugenia cristina: Qué bueno que vengas. Sí, quizá lo de comparar la pena con una hembra de ciertas características suene un poco fuerte. Lo admito. Pero vale esa emoción tuya y me quedo con ella. Gracias y un abrazo.

oso: Gracias osazo por lo de EXCELSO, qué más, ¿cómo sigo?
Hay más notas y por ahora no tienen fin pero te acordarás de aquella canción de Vox Dei. Un abrazoso, amigo.

mar: Gracias. Te doy la bienvenida y te visito pronto. Me alegro de que te haya gustado. Un beso.

m.n.a. Gracias por venir. Voy a pasar a visitarte. Un abrazo.

Máximo Ballester dijo...

hawwah: Qué buen despertar, amiga!
Celebremos esa emoción. Mil gracias! Un abrazo grande.

mia: No me digas eso que me pone triste y tierno o al revés y muy muy queseyó, hermana-amiga. Siempre te va a crecer el alma. Brindo por esas rosas. Pero regalame una! Gracias y un besazo.

darilea: Te tengo un poco abandonada. Voy a remediar eso!
La puerta abierta para que se vaya. Aunque después entre por la ventana menos pensada. Gracias y besos.

indigo dijo...

Genial.

Máximo Ballester dijo...

indigo: Gracias!!!!!!!!!

María de los Ángeles dijo...

Me encantó...
Trepar la pena...es un poema en sí mismo...
Me gustan tus palabras...
Un beso